Los “apasionados de la velocidad” en Camagüey denuncian golpizas durante una redada policial
Motoristas
Testigos describen el uso abusivo de la fuerza por los ‘boinas negras’ en un operativo contra las carreras de motos
Madrid/Una redada policial en las afueras del parque recreativo El Rodeo, en la ciudad de Camagüey, desató este sábado una estampida de jóvenes motoristas. Testigos denunciaron golpizas, daños a sus vehículos, retención de teléfonos y el uso de fuerza abusiva de agentes de la Brigada Especial del Ministerio del Interior –los temidos boinas negras–. Los relatos fueron difundidos en redes sociales por testigos de los hechos.
Integrantes de esa comunidad cuentan que cada sábado, desde hace al menos dos años, decenas de motoristas se reúnen en el Rodeo para correr. Este fin de semana, la Policía los acorraló para disolver el evento con violencia y la presencia de varias patrullas y motocicletas policiales, como se constata en las imágenes difundidas.
Los testigos aseguran que los agentes golpearon a varios jóvenes, incluidas mujeres y menores de edad. También afirman que usaron botas y tonfas para golpear y dañar las motos, e incluso que lanzaron piedras contra quienes intentaban escapar. Uno de los testimonios describe cómo cuatro integrantes de las fuerzas especiales golpearon a un joven que ya estaba en el suelo.
“Fue un verdadero caos”, escribe uno de los asistentes. “Vi una joven golpeada y a un oficial, del cual su cara no se me olvida, que dijo que para que la llevaran al hospital tenían que tener papeles en regla y licencia”.
“No entiendo por qué aprobar un lugar como este para luego hacer este tipo de actos hostiles en contra de los apasionados de la velocidad”
Los denunciantes relatan también que a algunos les quitaron los teléfonos móviles para impedir que grabaran las golpizas. De acuerdo con los testimonios, un vehículo tipo gacela transportó los boinas negras hasta la zona y los agentes se bajaron “repartiendo golpes”.
“Ya hemos tratado de tramitar las quejas por el acoso recibido por parte de las autoridades, aunque esta ha sido la más grande”, escribió una de las jóvenes presentes integrante de la comunidad de motoristas. Según su opinión, el verdadero peligro durante esas prácticas es “el uso excesivo de la fuerza injustificada por parte de los agentes”.
“¿Por qué atacar jóvenes que solo quieren desarrollar esta actividad con respeto en un área que fue aprobada supuestamente para el mejor desarrollo de la misma?”, pregunta la joven. “No entiendo por qué aprobar un lugar como este para luego hacer este tipo de actos hostiles en contra de los apasionados de la velocidad”.
Las concentraciones que reúnen a aficionados a las carreras de motos no son exclusivas de Camagüey. Este diario ha documentado también las reuniones nocturnas de este tipo en otras provincias, como en Matanzas. Testigos en las redes afirman que también son comunes en Sancti Spíritus y en Santa Clara.
“Hace mucho que se realizaban esas carreras dentro de la Feria Agropecuaria y todos decían que eran autorizadas, porque es dentro de instalaciones del Estado”
La legalidad de estas prácticas está en un terreno ambiguo: el Código de Seguridad Vial prohíbe las competencias de velocidad en las vías públicas, pero estas carreras en el Rodeo ocurrían en un circuito cerrado dentro de la instalación estatal. Según comenta un usuario, “hace mucho que se realizaban esas carreras dentro de la Feria Agropecuaria y todos decían que eran autorizadas, porque es dentro de instalaciones del Estado”.
Varios vecinos de Camagüey se quejan en redes del ruido y del peligro de las carreras de motos, que al parecer no se han limitado siempre a las instalaciones dentro del Rodeo. Una persona que dice vivir desde hace años frente a ese parque asegura que los fines de semana “no hay quien viva” y que en casi todas las casas cercanas hay “casos vulnerables” que son afectados por los ruidos y la música del evento. Otro señala que cada sábado anda con temor por las calles, por la inseguridad que supone el exceso de velocidad con el que estos motoristas corren por las vías públicas.
Algunos vecinos de Camagüey también recordaron el accidente reciente que llevó a la muerte de la doctora jubilada Carmen Proenza Rodríguez, el pasado septiembre. Viajaba como pasajera en una bicimoto cuando una motocicleta Honda roja intentó adelantarla y la golpeó por detrás. Según los testimonios, el motorista huyó del lugar de los hechos y la doctora murió después de tres días hospitalizada. Nada confirma que el motorista fuera aficionado a las carreras, pero el caso ha alimentado las críticas de los vecinos a estas prácticas.