Aumentan en 2025 los muertos y heridos en accidentes de tránsito en Cuba
Transporte
Al 98% de los choferes estatales implicados en siniestros se les retiró la licencia por estar "bajo los efectos del alcohol"
La Habana/Cuba registró el año pasado un incremento en las muertes por accidentes de tráfico, en comparación con 2024. De acuerdo con cifras divulgadas este lunes por la Comisión Nacional de Seguridad Vial, en el país se registraron 750 fallecidos, 18,2% más que un año antes, cuando se reportaron 634.
Esa no fue la única cifra al alza. El número de percances también subió, aunque marginalmente. El año pasado, según el diario Granma, hubo 7.538 accidentes, contra los 7.507 que se contabilizaron en 2024. Lo mismo sucedió con los lesionados. Las autoridades revelaron que hubo 6.718, 105 más que un año antes, con 6.613. En esos tres rubros, el país mostró un repunte, después de una baja en 2024.
Los números expuestos reflejan que en la mitad de los accidentes estuvo involucrado el sector estatal. Y un dato aún más preocupante: al 98% de los choferes estatales implicados en un siniestro se les retiró la licencia por estar "bajo los efectos del alcohol".
Según las autoridades, el 72% de los accidentes viales fueron culpa del “factor humano”. En su descargo, señalaron que el “no respetar el derecho de vía, no prestar la debida atención a la conducción del vehículo y el exceso de velocidad” fueron las “causas principales de la mayoría de los siniestros”.
Las motos, los ciclomotores y los peatones “estuvieron presentes en el 63% de los hechos”
Además, señalaron que las motos, los ciclomotores y los peatones “estuvieron presentes en el 63% de los hechos”. El 2025 “se caracterizó por un incremento sostenido del parque vehicular, fundamentalmente de medios vulnerables, como las motos y ciclomotores y, con ello, de un número mayor de conductores con menor experiencia y capacidad de maniobra para afrontar los retos que impone un mayor flujo vehicular”, señaló Chetty Carlos Lastre, jefe de tránsito de la Dirección General de la Policía.
En el texto, mínima fue la mención, casi escondida, al mal estado de las calles y carreteras por la falta general de mantenimiento, así como de buena parte del parque automotor con entre 40 y 70 años de funcionamiento. Apenas se mencionó la frase “eje vial deteriorado” en el país, denunciado una y otra vez por la población como una de las causas determinantes de la alta incidencia de los accidentes.
El problema ha sido admitido por el propio ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, quien reconoció a inicios del año pasado que “el deterioro se acumula” en torno a las carreteras y los vehículos.
Otro factor –no mencionado– han sido los apagones, que han mantenido sin funcionamiento decenas de semáforos por todo el país por largos períodos al día. No obstante, el jefe de tránsito de la Dirección General de la Policía dijo que hay avances. “A pesar de las limitaciones con los recursos, fueron marcados 122 kilómetros de vía entre eje, borde y carril, recuperadas 14.217 señales y 84 semáforos”.
Eduardo Rodríguez Dávila reconoció a inicios del año pasado que “el deterioro se acumula” en torno a las carreteras y los vehículos
Asimismo, indicó que, “como parte del desarrollo tecnológico y de informatización de la sociedad, se logró el respaldo energético con paneles solares a 28 gabinetes semafóricos que garantizan la vitalidad de intersecciones de las más concurridas y peligrosas en La Habana”, que han registrado múltiples accidentes en los últimos años.
Sin embargo, la cifras expuestas contrastaron el ánimo del funcionario, pues, pese a esa inversión, la capital del país, así como Villa Clara y Ciego de Ávila fueron las provincias con más accidentes reportados el año pasado.
Donde sí hubo una baja fue en los percances en los que estuvieron involucrados animales sueltos en la vía pública, aunque no se dieron cifras. Informaron que en Mayabeque, Villa Clara, Holguín y Sancti Spíritus ocurre el 49% de los casos.
En cuanto a los accidentes en la red ferroviaria, también sin ofrecer datos, señalaron que la mayoría de los percances fueron culpa de los conductores de vehículos y peatones, así como la manipulación de cambiavías de las conexiones por personas desconocidas, “el deficiente estado técnico de las vías férreas, por incumplimiento de los ciclos de mantenimiento, negligencias por parte de los tripulantes de los procesos de manejo del tren, la recepción y levante de equipos mal cargados, además de violaciones del personal de revisiones en los procesos de atención técnica al material rodante”.