Desconcierto en el exilio ante el supuesto acuerdo económico de Trump para Cuba
Transición
"Me temo que se esté acercando esa supuesta liberación, que es una ofensa y una humillación para el pueblo de Cuba”, dice Ramón Saúl Sánchez
Madrid/Los ánimos se han caldeado en Florida desde que el pasado domingo el diario USA Today publicó una información exclusiva según la cual la Casa Blanca estaba muy cerca de divulgar un acuerdo con el régimen cubano de índole fundamentalmente económica. El pacto, revelado por dos fuentes cercanas al Gobierno de EE UU, contiene supuestamente concesiones a Washington en los ámbitos de energía, turismo y puertos. A cambio, se eliminaría la prohibición para estadounidenses de viajar a la Isla, además de dar una salida a Miguel Díaz-Canel, mientras los Castro podrían permanecer en la Isla.
El revuelo fue generalizado desde las primeras horas en redes sociales, pero los líderes del exilio permanecieron en un silencio mesurado, posiblemente a la espera de una aclaración o desmentido, que no se produjo. Así, pasadas más de 24 horas desde la desconcertante información, José Daniel Ferrer estalló: “Si después de capturar a Nicolás Maduro, si después de eliminar a Alí Jameneí y otros altos dirigentes del régimen iraní, el presidente Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, terminaran cerrando solo un trato económico con los Castro y estos se quedan en Cuba, entonces cuando termine la actual Administración, Estados Unidos tendría nuevamente que enfrentar a peligrosos enemigos en el continente”, escribió en la red social X.
El ex preso político y líder de la Unión Patriótica de Cuba no arremetió directamente contra el supuesto contenido del acuerdo, sino que advirtió de las posibles consecuencias de mantener a los Castro manejando los hilos de la Isla. “Estados Unidos tendría nuevas Crisis de Octubre con misiles rusos y chinos. Nuevos y muchos Castro, Chávez, Evo, Correa y Ortega”, dijo.
“Estados Unidos tendría nuevas Crisis de Octubre con misiles rusos y chinos. Nuevos y muchos Castro, Chávez, Evo, Correa y Ortega”
Tampoco la Casa Blanca reaccionó a este speech, pero sí animó –o más bien, todo lo contrario– a Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, a hacer público este martes un video con tristeza visible y autoproclamada. “Aparentemente, según informaciones que salen en prensa creíble y por las declaraciones de nuestros funcionarios, el presidente de Estados Unidos y el secretario de Estado, Marco Rubio, me temo que se esté acercando esa supuesta liberación, que es una ofensa y una humillación para el pueblo de Cuba”, dijo.
Esas declaraciones eran las primeras en las que un exiliado histórico daba por bueno el supuesto plan, que, afirma, corrobora algo que él había, “desgraciadamente”, anticipado. Sánchez, que se enfrentó a un proceso de deportación ganado en 2023, considera que su mensaje podría poner en riesgo su permanencia en EE UU, pero argumenta que no va a quedarse callado. “¿Ahora nos van a decir que porque las corporaciones compren o extraigan níquel o cobalto de Cuba nosotros vamos a ser libres? Que los Castro puedan seguir ahí y que las corporaciones vengan a sacar minerales… ¿esa es la libertad?”, dijo.
En un reportaje publicado este miércoles por el diario El País, Sánchez reitera su idea. “No quiero morirme sin ver a mi patria libre, pero tampoco la quiero ver ocupada por las corporaciones americanas, sacándole el jugo a los despojos que quedan de nuestra patria con esos sicarios en el poder”, alega.
Luis Enrique Ferrer, hermano de José Daniel y también líder opositor en el exilio, tomó la palabra este martes en la televisión de Miami, donde aseguró que la única opción de continuidad que tiene el régimen es reprimir, pero que con los Castro dentro no habrá libertad. “El cambio verdadero es sacando a la familia Castro del poder, a Díaz-Canel y a todos los secuaces de la dictadura, y que sea el pueblo cubano el que tenga la oportunidad de elegir a su gobernante”.
Aunque mantiene cierta fe en la Administración de Donald Trump, la mención indirecta a Delcy Rodríguez refleja sus temores. “La dictadura, y lo vemos con lo que está pasando en Venezuela, similar, gana tiempo y juega con los tiempos de la democracia”, dijo.
Los políticos de Florida han empezado a temerse lo peor y este martes comenzaron unos tan tímidos desmentidos que no han cumplido su función. “No podemos dejar a ningún Castro. Aquí, solamente si están hablando con algún Castro es para cuándo se van, cómo se van, cómo van a ser las condiciones, pero no para que nadie se quede”, dijo la congresista republicana María Elvira Salazar, dando a entender que las negociaciones con el hijo o el nieto de Raúl Castro –ambos designados como interlocutores por medios internacionales, especialmente el último– son ciertas.
Más incertidumbre generó la respuesta del siempre duro Mario Díaz-Balart, que ni siquiera quiso negar la opción. “La meta es que ese régimen ya no exista. ¿Cómo se hace? Hay que confiar en el secretario de Estado Marco Rubio, que está clarísimo”, dijo a Univisión.
La meta es que ese régimen ya no exista. ¿Cómo se hace? Hay que confiar en el secretario de Estado Marco Rubio, que está clarísimo”
La ambivalencia del siempre contradictorio Trump tampoco ayuda a calmar a los acérrimos enemigos de un acercamiento. El presidente de EE UU dijo la pasada semana que la “toma de control” de Cuba podría ser amistosa y, en la siguiente frase, añadió que también podría no serlo. No obstante, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, descartó este martes la opción militar casi completamente. "No creo que haya necesidad. No creo que haya apetito para poner botas en el terreno en Cuba. Creo que algo de esto ocurre de forma orgánica", subrayó.
Más pistas para la opción amigable salieron este lunes del Vaticano. Allí, el todopoderoso secretario de Estado, Pietro Parolin, confirmó que está mediando para “promover una salida negociada a la crisis”. El cardenal mencionó contactos con el canciller Bruno Rodríguez, el jefe de misión de EE UU en La Habana, Mike Hammer, y otros diplomáticos para abordar una solución mediantes el diálogo y destacó que la Santa Sede “ha tomado las medidas necesarias” en sus conversaciones. No es mucho lo revelado, pero la historia demuestra que la intervención Vaticana ha sido palanca definitiva en multitud de acuerdos, desde el llamado deshielo bajo el mandato de Barack Obama a la reciente liberación de más de 500 presos a cambio de salir –una breve semana– de la lista de países promotores del terrorismo.
Este martes, el influencer Alexander Otaola también quiso intervenir en el debate y alegó que la información de USA Today proviene de una intención de manipular a la opinión pública contra Donald Trump antes de las elecciones de medio mandato. A su juicio, es incompatible la noticia –que sí da por buena– de la creación de un grupo de trabajo en el Departamento de Justicia para estudiar una posible imputación penal de la cúpula del régimen con este tipo de acuerdos y pide confianza y calma.
Sin embargo, la discusión en redes sociales tiene –de nuevo– un fantasma permanente: “Es lo mismo que hicieron en Venezuela. Coger el petróleo y las minas de oro y todo lo que puedan coger. En Cuba meten las compañías americanas y ponen a los millonarios cubanos. Se adueñan de todos los hoteles y sacan miles de millones con el turismo, que era lo que hacían cuando Batista. Si dejan que se firme ese acuerdo, nos van a dejar en las mismas condiciones de ahora, porque no les interesa el pueblo de Cuba, solo el negocio. Ojalá, que esté equivocado”.