El Gobierno cubano flexibiliza la importación de vehículos, sobre todo eléctricos
Leyes
Los autos de alta gama pagarán un impuesto del 35%, los de combustión estándar un 25%, mientras se cobrará un 15% para los híbridos y un 5% para los eléctricos
Madrid/Los privados podrán fabricar o ensamblar vehículos según las nuevas normativas del sector, publicadas este martes en la Gaceta Oficial y explicadas a la prensa oficial por el ministro del ramo, Eduardo Rodríguez Dávila. El paquete incluye dos normas –con varios decretos y resoluciones– que flexibilizan la importación y venta de estos productos, establecen exenciones fiscales a los que funcionan con energías renovables y regula la transmisión con el fin de renovar el vetusto parque automotor cubano y promover la transición energética.
A pesar de las muchas liberalizaciones, contiene una restricción a tener en cuenta: los extranjeros no residentes no podrán comprar vehículos en Cuba. Sí podrán hacerlo los que posean residencia temporal, inmobiliaria o humanitaria, además de las empresas privadas, estatales y extranjeras.
Aunque es posible tener cuantos vehículos se desee, sí habrá limitaciones temporales a la adquisición por importación. En el caso de los autos eléctricos solo se permite uno en la vida, mientras que para las motos o ciclomotores eléctricos es de dos como equipaje no acompañado y uno si es por envío. Para motos y triciclos de combustión o híbridos, el tope es de uno cada cinco años y en cuanto a remolques ligeros, una unidad por viaje o envío.
Para motos y triciclos de combustión o híbridos, el tope es de uno cada cinco años y en cuanto a remolques ligeros, una unidad por viaje o envío
Otro de los cambios es para quienes están destinados en el exterior. Los médicos, diplomáticos, cooperantes y otros trabajadores estatales que deben estar más de dos años fuera de la Isla pueden comprar un auto de todo tipo y de hasta ocho plazas una sola vez.
Otra de las novedades está en la transmisión o compraventa de vehículos entre particulares, incluyendo las de personas naturales a empresas privadas o viceversa. Las operaciones se permiten pero deben estar convenientemente formalizadas, lo que incluye registro ante notario, pago a través del banco –en cualquier forma autorizada– y en divisas o nacional. El efectivo queda completamente excluido como método de pago, en un país que sigue viviendo en gran parte de espaldas al sistema bancario.
Entre las cuestiones que destacan en este apartado está la creación de una vía legal para adquirir el vehículo de un emigrado que no hubiera hecho el traspaso en la Isla. Hasta ahora, los autos de las personas que se marchaban del país quedaban a merced del Estado, que podía confiscarlo si el dueño no lo había cambiado formalmente de manos previamente. Ahora, una disposición especial abre una vía para que los familiares o interesados en este tipo de adquisición puedan regularizar la situación mediante un apoderado o de acuerdo con la legislación sucesoria en caso de fallecimiento.
En el ámbito tributario también hay nuevas especificaciones para incentivar los vehículos que no necesitan diesel, además de la exención total de aranceles para los autos eléctricos. Los automóviles de lujo o de alta gama (tanto de combustión como híbridos) tendrán la tasa más alta de importación, con el 35% sobre el precio de venta, seguidos por los vehículos de combustión estándar (autos, camionetas) con un 25% y los de combustión pesados o de dos ruedas con un 20%. Por el contrario, los impuestos más bajos quedan para las opciones más sostenibles, un 15% para los híbridos, un 5% para los eléctricos importados y un 3% para los eléctricos ensamblados localmente en la Isla.
Otro amplio apartado es para el transporte público. Con el fin de facilitar la importación de vehículos destinados a la transportación colectiva, se aplica una tasa del 12% para ómnibus y microbuses de combustión –frente al 35% o 25% de los autos–, que cae si se ha ensamblado en Cuba al 7% o 5% para los híbridos y eléctricos.
Según la prensa oficial, en el primer semestre de 2026 se han vendido en la Isla 35.494 vehículos de motor, de los que el 65% fueron de combustión
Además, el ministro recordó que se mantiene el Fondo para el Desarrollo del Transporte Público, al que se contribuye con los impuestos especiales de la venta de vehículos y con el que, hasta la fecha, se han hecho algunas adquisiciones importantes. Entre ellas están los 15 autos fúnebres eléctricos para La Habana, un catamarán hacia Isla de la Juventud, 300 triciclos eléctricos para pasajeros y personal de salud, 110 microbuses para rutas, 20 ómnibus para la Empresa de Ómnibus Nacionales y diez para Vía Azul, así como vehículos eléctricos destinados al traslado de pacientes de hemodiálisis, bicicletas, camiones y otros.
Según la prensa oficial, en el primer semestre de 2026 se han vendido en la Isla 35.494 vehículos de motor, de los que el 65% fueron de combustión, el 5% híbridos y el 30% eléctricos. Además, el 70% de ellos fueron ciclomotores, motocicletas y triciclos, dejando claro el predominio de este tipo de aparatos.
En cuanto a las importaciones, se sabe por los datos del Consejo Económico y Comercial EE UU-Cuba (US-Cuba Trade) que el valor de las ventas desde EE UU ascendió hasta mayo a más de 148 millones de dólares. Ahora, con los datos del ministro Rodríguez Dávila, se sabe que se han traído a la Isla –sin especificar de dónde, aunque cabe suponer que la mayoría del país vecino y de China– como equipaje no acompañado o envío, 41.963 vehículos de motor, de los que 19.443 son ciclomotores y motocicletas eléctricas y 22.520 los mismos pero de combustión.