Industriales estrena sus uniformes patrocinados por la mipyme A Granel
Deporte
La escasa afluencia marcó el estreno de Industriales, entre vendedores, música en las gradas y una fuerte presencia policial
La Habana/Ni siquiera el comienzo de una nueva Serie Nacional consiguió llenar este fin de semana el estadio Latinoamericano. Grandes sectores de las gradas permanecieron vacíos durante los primeros partidos de Industriales, mientras en los accesos y pasillos había vendedores y pequeños negocios privados, según constató 14ymedio.
En el terreno, Industriales abrió la temporada ante Pinar del Río y se impuso 5-1 en diez entradas, decidido por un jonrón con las bases llenas de Yasmani Tomás. Los peloteros habaneros estrenaron además el logo de A Granel, una mipyme privada con capital extranjero que comenzó este año a vender combustible importado de Estados Unidos desde una nave de Cupet en La Habana.
La empresa, cuyos propietarios y origen exacto de los fondos no se han hecho públicos, se convirtió ahora en patrocinadora del conjunto habanero, en un momento en que la nueva legislación deportiva ha abierto la puerta a los patrocinios privados y la Federación Cubana de Béisbol permite ya publicidad en los uniformes.
La presencia de las mipymes no se limitó al patrocinio. En uno de los accesos, Marca Billy vendía camisetas, gorras, vasos y otros artículos relacionados con el béisbol bajo una carpa, mientras comerciantes privados de alimentos recorrían las gradas.
Yulieski Gurriel, pese a llevar años fuera del béisbol cubano y jugar en las Grandes Ligas de EE UU, siguió siendo motivo de debate
El público, aunque escaso para las dimensiones del Latino, conservaba parte de la liturgia de siempre. Hubo tambores, trompetas, discusiones desde los asientos y vendedores abriéndose paso entre los aficionados. Yulieski Gurriel, pese a llevar años fuera del béisbol cubano y jugar en las Grandes Ligas de EE UU, siguió siendo motivo de debate entre quienes acudieron al Coloso del Cerro.
También era notoria la presencia policial. Varios agentes permanecían en los accesos y en distintos puntos de las gradas durante el encuentro, incluso en sectores donde eran mayoría los asientos vacíos.
El vacío de las tribunas acompaña una Serie Nacional que también se ha encogido sobre el calendario. Cada equipo disputará 44 partidos en la fase regular, frente a los 75 de la temporada anterior, una reducción adoptada en medio de los apagones y la escasez de combustible.
La organización recuperó además la división por zonas Occidental y Oriental para reducir los desplazamientos entre provincias y limitar los imprevistos derivados de la crisis energética. Los problemas de transporte ya habían trastocado otras competiciones: en junio, por ejemplo, Matanzas no pudo desplazarse a Mayabeque para un partido de la Liga Élite por falta de combustible.
Los responsables del béisbol cubano han insistido en que cuentan con los recursos necesarios para sacar adelante el campeonato, pero cada temporada obliga a hacer nuevos ajustes. Menos partidos, recorridos más cortos y una estructura regional son ahora parte de la fórmula para mantener en pie una competición castigada por los apagones, las dificultades logísticas y la salida continua de jugadores. Una crisis que la llegada de patrocinadores apenas si logra aliviar puntualmente.