Jamaica pone fin a la cooperación médica con Cuba y ofrece contratos individuales a los 300 sanitarios
Salud
La decisión de Kingston se debe a las presiones de EE UU y ha provocado reacciones adversas en la población por sus efectos sobre el sistema de salud pública
Madrid/Después de medio siglo de cooperación médica, los Gobiernos de Jamaica y Cuba no llegaron a un acuerdo para la renovación del contrato entre los dos países. El Ministerio de Relaciones Exteriores jamaiquino dio la información este jueves a través de un comunicado en el que queda claro que la negociación ha resultado frustrada, a pesar de que hace tres años que expiró el actual convenio.
"El Gobierno de Jamaica ha tomado la decisión de suspender el acuerdo actual sobre el despliegue de profesionales médicos en el sector de la salud pública por parte del Gobierno de Cuba", señala el documento de la Cancillería, liderada por Kamina Johnson Smith.
"Esto se produce después de que ambos gobiernos no hayan podido ponerse de acuerdo sobre los términos y condiciones de un nuevo convenio de cooperación técnica, después de la expiración del anterior, en febrero de 2023", agrega.
El ministerio ha abierto la puerta a que los sanitarios cubanos en el país, que son en torno a 300 en este momento, continúen trabajando fuera del acuerdo
El ministerio ha abierto la puerta a que los sanitarios cubanos en el país, que son en torno a 300 en este momento, continúen trabajando fuera del acuerdo. "En interés de la continuidad del valioso servicio prestado por los profesionales médicos cubanos presentes en el país, y por su certeza y bienestar personal, el Gobierno de Jamaica ha manifestado la voluntad del Ministerio de Salud y Bienestar de involucrar a estos profesionales médicos de manera individual, de acuerdo con las leyes laborales locales", añade el comunicado.
La Cancillería ha agradecido al Gobierno de Cuba su “ importante contribución al sector de la salud en Jamaica" y ha subrayado que la población de la isla caribeña se ha beneficiado ampliamente de esta cooperación, en particular dentro del programa de atención oftalmológica, además de la atención de médicos y enfermeras.
Después de 50 años de acuerdos de salud entre ambos países y tres años de parálisis con el actual convenio sin renovar, los hechos se han precipitado en los últimos meses. Hace apenas dos semanas, el ministro de Salud y Bienestar, Christopher Tufton, dijo que se estaba renegociando el pacto. “El antiguo ha expirado y se han mantenido algunas conversaciones, y ese proceso es largo y continuo", dijo en una rueda de prensa en la que adelantó que había un memorando de entendimiento, pero que ciertas solicitudes de Jamaica podrían poner en peligro el acuerdo final. Tufton se negó a revelar los requisitos específicos que ha hecho a La Habana.
Que la decisión se debe a las presiones de EE UU queda claro en la prensa local. "Las implicaciones para el sector de la salud son grandes y es una situación terrible para cualquier ministro de Salud estar atrapado entre salvar vidas y las peleas de la política exterior, admitió una fuente del Gobierno al diario The Gleaner. “Jamaica ha hecho su elección", zanjó.
"Las implicaciones para el sector de la salud son grandes y es una situación terrible para cualquier ministro de Salud estar atrapado entre salvar vidas y las peleas de la política exterior,"
Eso ocurre en privado, porque en público el Ejecutivo ha afirmado que la revisión de las condiciones del programa viene de atrás. "La ministra Johnson Smith enfatizó que se había iniciado una revisión del programa mucho antes de que comenzara el escrutinio internacional. También reiteró el compromiso del país con las prácticas laborales éticas y aseguró que no se encontró ningún indicio de trata de personas, aunque se debe mejorar la administración del programa", sostuvo la Cancillería recientemente.
Sin embargo, hace apenas un año la misma Johnson Smith declaró que "la cooperación médica bilateral de Jamaica con Cuba ha estado vigente durante más de cinco décadas y sigue siendo un pilar vital del sistema de salud de Jamaica, proporcionando servicios esenciales en varios centros de salud pública".
Esas declaraciones se produjeron en el marco de la primera visita a la isla de Marco Rubio como secretario de Estado de EE UU, a finales de marzo de 2025. En aquella ocasión, el republicano comenzó su campaña de presión para poner fin a los acuerdos sanitarios del régimen cubano con los Gobiernos de la región caribeña. El primer ministro, Andrew Holness, respondió personalmente que su Gobierno tenía "mucho cuidado de no explotar a los médicos cubanos".
"Nos aseguramos de que sean tratados conforme a nuestras leyes laborales y se beneficien como cualquier otro trabajador. Nos aseguramos de que nuestro programa cumpla con todas las leyes y estándares internacionales", argumentó, antes de defender el programa. Pero en la reciente cumbre del Caricom, la pasada semana, el discurso había empezado a cambiar.
"Jamaica está firmemente a favor de la democracia, los derechos humanos, la responsabilidad política y una economía basada en un mercado abierto. No creemos que la estabilidad a largo plazo pueda existir donde la libertad económica es restringida y la participación política limitada", aseveró Holness, a la vez que –por otra parte– pedía apoyo a Cuba para evitar una “crisis prolongada” que “afectará a la migración, la seguridad y la estabilidad económica en la región caribeña".
Mientras el hecho ha sido muy celebrado en Florida, donde se ve como otro éxito de la política de la Administración de Trump, en los medios de Jamaica la indignación de la población es patente
La decisión de Jamaica se suma así a las recientes de Honduras, Guatemala, Antigua y Barbuda, Dominica, Guyana y San Vicente y las Granadinas que han finalizado o modificado sus proyectos de colaboración médica con la Isla tras la presión ejercida por Washington y que ha incluido la retirada de visas a funcionarios involucrados en las contrataciones. Mientras el hecho ha sido muy celebrado en Florida, donde se ve como otro éxito de la política de la Administración de Trump, en los medios de Jamaica la indignación de la población es patente en los miles de comentarios de los usuarios, que rechazan que las decisiones del país se tomen en Washington.
La ministra de Exteriores se refirió este jueves además a los estudiantes jamaiquinos en Cuba, algunos de los cuales han expresado su deseo de abandonar la Isla por la extrema crisis. “Hubo una reunión entre mi secretaria permanente y la embajadora de Cuba en Kingston ayer (miércoles) en la que compartimos la expectativa de que las cosas mejorarán en las próximas dos semanas”, reveló Johnson Smith.
La ministra contó que las solicitudes de regreso no son “homogéneas” y que en cada alumno hay una experiencia o unas circunstancias personales y en relación a sus estudios. Johnson Smith dijo que, en este momento, ningún país está considerando la evacuación de estudiantes de Cuba y agregó que están instalando energía solar en la embajada, que está sufriendo seriamente los apagones.