Muere un joven de 19 años durante el servicio militar obligatorio en La Habana
Cuba
El caso de Dailier Rodríguez evidencia la reiteración de abusos físicos y psicológicos en los reclutas y la falta de respuestas de las autoridades
La Habana/Dailier Rodríguez Tamayo, de 19 años, murió el pasado 16 de marzo de un disparo mientras cumplía el servicio militar obligatorio en la unidad 10-24, en El Cotorro, La Habana. A pesar de que los especialistas médicos habían advertido que el joven presentaba alteraciones psicológicas y no podía ser sometido a estrés ni portar armas, sus superiores le había entregado armamento ese mismo día. Según sus familiares, las autoridades han calificado el hecho como “un accidente”.
El joven, residente del municipio Primero de Enero, de Ciego de Ávila, falleció en horas del mediodía del pasado lunes, pero ha sido varios días después cuando su madre, Yaimi Tamayo, ha denunciado la cadena de hechos que llevaron a esta muerte y la falta de transparencia de las autoridades responsables: “Por favor, apóyenme para ver si se hace justicia con mi niño y alguien se digna a decirme que sucedió en realidad. Pido que se investigue a profundidad todo lo que en este lugar pasa y el modo en que estos niños son tratados”.
Según el testimonio de la madre, Dailier Rodríguez presentaba problemas de salud antes de comenzar el servicio militar. Durante su estancia en la unidad, el joven fue atendido en el Hospital Naval por alteraciones psicológicas y los médicos advirtieron de que, por su condición, no podía ser sometido a estrés ni debía manipular armas de fuego.
Por favor, apóyenme para ver si se hace justicia con mi niño y alguien se digna a decirme que sucedió en realidad
La madre habló entonces con un oficial al mando –identificado como teniente coronel Mulé– para advertirle sobre las condiciones de su hijo Dailier y las indicaciones médicas recibidas, tras lo cual el joven fue trasladado a un puesto de autoservicio y a guardias sin armamentos.
Sin embargo, las indicaciones médicas no fueron respetadas del todo. El chico fue sometido a mala alimentación y cargas de trabajo en su puesto que no podía soportar, llegando a limitar su higiene por la falta de tiempo y a preferir el sueño a la alimentación. “Mami, hoy no comí, preferí dormir un poco”, cuenta Tamayo que le dijo un día su hijo.
Dailier Rodríguez sufrió además castigos, amenazas y restricciones de comunicación con su familia. Las llamadas que mantenía con su madre –fundamentales para evitar la soledad que sentía y de la que habían alertado sus médicos– fueron acortándose cada vez más. Los maltratos a los que son sometidos los reclutas del Servicio Militar Activo (SMA) en Cuba y las consecuencias que puede acarrear para los jóvenes, física y mentalmente, han sido reportados ya por 14ymedio.
En la madrugada del 16 de marzo, el joven intentó llamar a su madre, pero la falta de electricidad y de conexión impidió que la comunicación se llevara a cabo. En la mañana, alrededor de las 11:00, se le entregó un arma. Minutos después –según lo reportado hasta ahora– Dailier Rodríguez se disparó.
La familia denuncia que hasta el día de hoy no ha recibido un informe médico ni la historia clínica de Dailier Rodríguez. Tampoco se le ha entregado el resultado de la necropsia, ni información sobre la investigación del caso. Sólo se les ha comentado que “no saben lo que pasó”.
Situaciones como esta se han reiterado en Cuba, como es el caso de las denuncias de Mercedes Roque, que perdió a su hijo Alejandro Rassi en el servicio militar
Situaciones como la del joven Dailier se han reiterado en Cuba, como es el caso de las denuncias de Mercedes Roque, que perdió a su hijo Alejandro Rassi en el servicio militar y hasta el día de hoy no ha recibido una respuesta transparente de las autoridades.
El rechazo popular que genera el SMA se evidenció el pasado viernes, cuando personas sin identificar prendieron fuego a la oficina de reclutamiento del Comité Militar Municipal en el municipio Contramaestre, de Santiago de Cuba, según fuentes recogidas por el medio Martí Noticias.
A pesar de los repetidos abusos reportados, el servicio militar en Cuba sigue siendo obligatorio para los jóvenes varones y voluntario para las mujeres, aunque estas últimas son objeto de una intensa campaña oficial de reclutamiento.
El Estado sostiene esta política en la idea de una defensa frente a supuestas agresiones del “imperialismo” y este discurso se ha intensificado en el último año, con el aumento de las tensiones con EE UU.