La OPS revela que Cuba registró dos nuevas muertes por chikunguña en enero
Salud
Las autoridades de la Isla no han informado de estos datos, que elevan la cifra total de fallecidos a 67
La Habana/Fue la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y no las autoridades sanitarias de Cuba la que reveló que en 2026 se han registrado muertes por chikunguña en el país. Basado en los datos oficiales que reportaron desde la Isla, el organismo internacional informó este martes de que en enero hubo dos fallecimientos por la enfermedad viral transmitida por mosquitos Aedes aegypti y albopictus, lo que eleva a 67 la cifra, según los propios registros de la organización.
En su informe, la OPS también registra 1.457 casos de chikunguña el mes pasado. Estas cifras contrastan con el último reporte del Gobierno, el pasado 28 enero, cuando, a través de la viceministra de Salud Pública, Carilda Peña, aseguró que en la última parte de enero el país había entrado en una zona de “seguridad” respecto de los contagios de dengue y chikunguña, y solo mencionó que se registraba una baja de 29,3% en los casos confirmados y sospechosos de dengue y chikunguña –sin mencionar cifras–, en comparación con la semana anterior.
Más de la mitad de los casi 70 muertos reconocidos por la OPS son menores y un total de 83.366, con los reportados en enero, se han infectado, aunque esas cifras podrían ser solo una muestra. Sin embargo, cálculos estadísticos del Observatorio Cubano de Auditoría Ciudadana (Ocac) y Cuba Siglo 21 arrojaron una mortalidad mayor: a fecha de diciembre, estimaban la muerte de 8.700 personas en la epidemia.
En cuanto al dengue, Cuba es uno de los pocos países (junto con Venezuela, Nicaragua, Guatemala) de los que aún no hay datos en 2026 en las bases de datos públicas de la OPS.
En cuanto al dengue, Cuba es uno de los pocos países de los que aún no hay datos en 2026 en las bases de datos públicas de la OPS
El Gobierno cubano reconoció que el país enfrentaba una epidemia el 12 de noviembre del año pasado. Sin embargo, los primeros casos de chikunguña se diagnosticaron en julio y las infecciones de ambas arbovirosis se dispararon en septiembre y octubre. Un mes después, se vivió el clímax, cuando la misma OPS reveló que, en tan solo un mes, la tasa de contagios de chikunguña se duplicó en Cuba. En un balance de principios de noviembre, el país reflejaba una incidencia acumulada de 183,43 casos por cada 100.000 habitantes, la más alta de toda América ese año. Para la primera semana de diciembre, la cuenta ascendía a 350,57, un 91% más.
Ahora, aunque los casos oficialmente se han reducido, comienzan a reportarse las secuelas que han sufrido muchas de las personas que se contagiaron, algo que se ha agudizado con las bajas temperaturas en la Isla a inicios de año. Es el caso de una habitante de Centro Habana, que, luego de pasar varias semanas en cama, postrada con dolores, con fiebre, más de tres meses después sigue con muchas efectos: “No puedo dormir, paso las noches en blanco con dolores en las manos y las rodillas”, contó en enero a 14ymedio. En Ciego de Ávila, un vecino también ha contado que, “por las mañanas, amanezco con las manos entumecidas, tengo que moverlas mucho para poder funcionar medio bien”.
Cuba fue un terreno fértil para que la epidemia se extendiera debido a la grave crisis económica del país, lo que limita la capacidad de prevención
Cuba fue un terreno fértil para que la epidemia se extendiera debido a la grave crisis económica del país, lo que limita la capacidad de prevención –principalmente mediante la fumigación masiva contra los mosquitos–, el control –con test para confirmar el tipo de enfermedad– y la atención a los enfermos, por falta de medicamentos y otros insumos sanitarios. Debido a esas carencias, muchas familias debían conseguir por su cuenta artículos médicos básicos, mientras que otras tuvieron que optar por mantener a los enfermos en sus casas ante la precariedad de los centros de salud.
Otro factor ha sido la acumulación de basura en las calles. Diversos epidemiólogos coinciden en la relación entre la proliferación de la suciedad y el incremento de enfermedades, como vómitos y diarreas causados por moscas; la leptospira asociada a los ratones, y el dengue, el zika, el chikunguña y el oropouche, ocasionados por diferentes especies de insectos que actúan como vectores.
Ello ha llevado a que, para deshacerse de los desechos, en La Habana, se empiece a quemar la basura. Ya es común ver en cada esquina que se multiplican las pilas ardientes, al amanecer o al atardecer, de día o de noche, y en la actividad participan los servicios municipales y los vecinos, que prenden fuego a los desperdicios sin ningún recato.
Esa ha sido la “solución” ante el déficit de contenedores en la capital, que tiene 10.000, pero que necesita entre 20.000 y 30.000. A ello se suma que solo se están recogiendo entre 16.000 y 17.000 metros cúbicos diarios, cuando se llegó a recoger en el pasado entre 25.000 y 30.000.
Asimismo, otros de los problemas, reportó Cubadebate a inicios de febrero, no solamente es la falta de combustible sino el mal estado de los equipos: de 106 camiones colectores, solamente trabajan 44. “Estamos entre un 37% y un 44% de disponibilidad técnica, muy por debajo de lo que se necesita”, reconocía Alexis González Inclán, funcionario de Servicios Comunales de la capital.