APOYO
Para ayudar a 14ymedio

De la Espriella toma posesión en Colombia y la izquierda lo califica de “ilegítimo”

Colombia

El nuevo presidente suspende el diálogo con los grupos armados y EE UU prevé destinar 1.000 millones de dólares a Bogotá para un paquete de seguridad

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, durante su discurso de investidura este viernes en Cali. / EFE
14ymedio / EFE

08 de agosto 2026 - 10:21

Cali (Colombia)/El abogado Abelardo de la Espriella asumió este viernes la Presidencia de Colombia para el período 2026-2030 en una ceremonia inédita celebrada en Cali, la primera investidura fuera de Bogotá en la historia reciente del país. El nuevo mandatario aprovechó su primer discurso para anunciar un giro radical en la política de seguridad, declarar terminados los diálogos con los grupos armados ilegales y prometer una ofensiva contra el narcotráfico, mientras la oposición de izquierda rechazó la legitimidad de su Gobierno y llamó a la "resistencia" desde Barranquilla.

La jornada estuvo marcada por dos escenarios políticos opuestos. Mientras De la Espriella juró el cargo ante el presidente del Congreso, Honorio Henríquez, en un auditorio universitario de Cali, el senador Iván Cepeda encabezó una concentración convocada por el Pacto Histórico y organizaciones sociales en Barranquilla, donde aseguró que no reconoce al nuevo presidente como un mandatario legítimo.

Miles de simpatizantes acudieron al acto convocado por Cepeda, quien definió la movilización como una "expresión de desobediencia civil, resistencia y soberanía popular". El senador sostuvo que la oposición responderá "de manera pacífica, pero enérgica" si considera que el nuevo Ejecutivo vulnera derechos fundamentales y llamó a mantener la movilización con vistas a las elecciones regionales de 2027 y al siguiente ciclo presidencial.

Según afirmó Cepeda, la ciudadanía estadounidense del nuevo mandatario lo obligaría a anteponer los intereses de Washington a los de Colombia

Cepeda también lanzó duras acusaciones contra De la Espriella, a quien volvió a calificar de presidente "ilegítimo". Según afirmó, la ciudadanía estadounidense del nuevo mandatario lo obligaría a anteponer los intereses de Washington a los de Colombia, motivo por el cual decidió no asistir a la ceremonia oficial de investidura.

En Cali, el nuevo jefe de Estado juró "cumplir fielmente la Constitución y las leyes de Colombia" y posteriormente se trasladó al Cantón Militar Pichincha para pronunciar su primer discurso como presidente. Allí explicó que había escogido ese escenario como homenaje "a la libertad y las Fuerzas Armadas", en una ceremonia en la que la presencia de referencias religiosas fue constante y en la que cerró su intervención con un "¡Viva Cristo Rey!".

El eje central de su mensaje fue la seguridad. "Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad", afirmó antes de anunciar que su Gobierno abandonará la estrategia de negociación impulsada por la Administración anterior. "La opción del diálogo está completamente agotada", aseguró en referencia a los procesos de paz con guerrillas y bandas criminales.

"Ha comenzado el tiempo de la recuperación del orden, la autoridad y la libertad"

De la Espriella prometió combatir "sin tregua" al narcoterrorismo y advirtió a las organizaciones armadas que solo tendrán dos alternativas: someterse a la ley o enfrentarse a la fuerza pública. También anunció el regreso de las fumigaciones contra los cultivos ilícitos mediante herbicidas que, según sostuvo, no perjudican la salud humana ni el medioambiente y respetan las decisiones de la Corte Constitucional. Además, reiteró su intención de construir "megacárceles" para recluir a los delincuentes considerados más peligrosos.

En materia económica, el nuevo presidente defendió una reducción del gasto público, recortes en el tamaño del Estado y una reforma tributaria que incluirá la eliminación del impuesto al patrimonio. Al mismo tiempo, aseguró que mantendrá los programas sociales para los sectores más vulnerables. Entre las medidas para aumentar los ingresos del Estado anunció el fortalecimiento de Ecopetrol y la autorización del llamado "fracking sostenible" para ampliar las reservas de petróleo y gas del país.

Entre los asistentes figuraron el rey Felipe VI de España y varios mandatarios latinoamericanos

El discurso también incluyó una apelación a la descentralización. De la Espriella reiteró que gobernará desde las regiones y confirmó que Barranquilla será una de sus principales sedes de trabajo, mientras el Palacio de Nariño, en Bogotá, será convertido en un museo, una decisión que ya había generado controversia durante la campaña.

La ceremonia de investidura estuvo protegida por unos 11.000 efectivos de seguridad debido a las amenazas formuladas por grupos armados. Entre los asistentes figuraron el rey Felipe VI de España y varios mandatarios latinoamericanos, mientras que el nuevo presidente rompió con la tradición al no invitar a los ex presidentes Juan Manuel Santos y Ernesto Samper ni al presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz. En cambio, sí acudieron César Gaviria, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe e Iván Duque.

La llegada de De la Espriella al poder coincide además con un reforzamiento de la cooperación con Washington. El nuevo mandatario anunció que Colombia se incorporará a la alianza regional de seguridad promovida por la Administración de Donald Trump, denominada Escudo de las Américas, y EE UU prevé destinar 1.000 millones de dólares a un paquete de asistencia para reforzar las capacidades de seguridad del país.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último