El forense califica de "homicidio" la muerte del cubano detenido en un centro del ICE
EE UU
De acuerdo con The New York Times, la familia está preparando una demanda por homicidio culposo, según su abogado Will Horowitz
Madrid/El informe forense ha determinado que la muerte del cubano Geraldo Lunas Campos, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la instalación Camp East Montana, fue un homicidio.
La autopsia indicó que el cuerpo presentaba lesiones en el cuello, pecho y rodillas, compatibles con fuerza física, y que el fallecimiento se produjo por asfixia causada por compresión del torso y el cuello. Varios testigos señalaron que Lunas Campos estaba esposado mientras varios guardias lo sujetaban durante el incidente.
Geraldo Lunas Campos, de 55 años, perdió el conocimiento mientras era inmovilizado por los agentes el pasado 3 de enero, según el informe. El personal médico de emergencia intentó reanimarlo, pero fue declarado muerto en el lugar.
La declaración indica la forma de la muerte, aunque la responsabilidad penal dependerá del juicio
La declaración indica la forma de la muerte, aunque la responsabilidad penal dependerá del juicio. De acuerdo con The New York Times, la familia está preparando una demanda por homicidio culposo, según su abogado, Will Horowitz.
"Fue maltratado, golpeado y estrangulado hasta la muerte", dijo Jeanette Pagan López, madre de dos de los hijos de Lunas Campos a The New York Times la semana pasada, cuando entregó al diario neoyorkino un audio en el que un médico del equipo forense adelantaba que era muy probable que el caso se considerase homicidio.
En aquel momento, no obstante, estaba pendiente un informe de toxicología para descartar otras razones, que finalmente han quedado excluidas, aunque ese documento revela antecedentes de trastorno bipolar y ansiedad e identifica la presencia de trazadona e hidroxicina para tratar la depresión y la ansiedad.
Las autoridades federales dieron desde el inicio una versión diferente. En un comunicado de prensa del 9 de enero, afirmaron que el cubano tenía problemas de salud, pero tras la publicación del primer artículo de denuncia, del Washington Post, dijeron que había sido un suicidio.
En un comunicado enviado por correo electrónico el miércoles, un funcionario del Departamento de Seguridad Nacional afirmó nuevamente que Lunas Campos había intentado suicidarse, alegando que se había "resistido violentamente al personal de seguridad" que intentó salvarlo y que los servicios de emergencia habían intentado reanimarlo.
Preguntado este miércoles por el informe final, el funcionario no quiso responder.
El martes, la familia de Lunas Campos solicitó a un juez federal que detuviera la deportación de dos personas que, según afirman, presenciaron la muerte o los momentos previos. La familia declaró en la petición que un compañero detenido había visto a los guardias estrangular al cubano hasta la muerte y que otro detenido lo había visto forcejear con los guardias antes de morir.
Ambos detenidos recibieron notificaciones de deportación para las que los hijos de Lunas Campos piden una suspensión
Ambos detenidos recibieron notificaciones de deportación para las que los familiares de Lunas Campos piden una suspensión.
El fallecido, que tenía antecedentes por varios delitos, llegó a EE UU en 1996. En julio fue arrestado en Rochester, Nueva York, y trasladado al centro de detención de El Paso, Texas, en septiembre.
El cubano es una de las tres personas fallecidas bajo custodia en el Campamento East Montana, que abrió en agosto de 2025. Uno de ellos es Francisco Gaspar Andrés, guatemalteco de 48 años, que murió tras dos semanas ingresado por complicaciones de una enfermedad hepática.
El otro caso, del 14 de enero, es más controvertido. Se trata de Víctor Manuel Díaz, un nicaragüense de 36 años que presuntamente se suicidio, aunque la causa oficial de la muerte estaba bajo investigación.
Grupos como la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) de Texas y congresistas demócratas han exigido investigaciones independientes y la revisión de las condiciones en el centro, mientras que el ICE defiende que sus instalaciones proporcionan atención médica integral y entornos seguros para los detenidos.