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El Servicio Geológico de EE UU y China apuntan al colapso de un glaciar como causa de la riada

Nepal

El balance provisional del desastre es de 362 muertos y unos 1.400 desaparecidos

Vistas aéreas tras el impacto de la riada en la región de Rasuwa (Nepal). / Captura/EFE/CCTV
EFE

27 de agosto 2026 - 09:20

Madrid/Pekín/El Servicio Geológico de Estados Unidos (Usgs, por sus siglas en inglés) y China apuntan al colapso de un glaciar como causa de la inmensa riada que este miércoles golpeó una zona fronteriza entre el norte de Nepal y el Tíbet (suroeste de China), con un balance de 362 muertos y unos 1.400 desaparecidos reportados por las dos partes.

"Se trató de un derrumbe glaciar y un flujo de detritos", dispuso este jueves el USGS, que inicialmente relacionó el origen de la tragedia con un terremoto de magnitud 4,4 en Nepal y, más tarde, con un deslizamiento de tierra.

Por su parte, expertos del Ministerio chino de Recursos Naturales determinaron mediante imágenes de satélite que el desastre se originó por el desprendimiento de una masa de hielo en una zona glaciar de Nepal situada a entre 5.200 y 5.500 metros de altitud.

Según Pekín, la masa arrastró materiales glaciares y descendió a gran velocidad hasta convertirse en un flujo de detritos y posteriormente en un corrimiento de lodo que alcanzó el puerto fronterizo de Gyirong tras recorrer unos 20 kilómetros en apenas siete minutos.

Al menos 644 turistas registrados en la zona del desastre siguen desaparecidos, 517 de ellos extranjeros

Las autoridades de Nepal elevaron en su última actualización de cifras a 359 los fallecidos en su territorio por la riada de la víspera, que impactó el distrito de Rasuwa, situado en el norte del país, en la frontera con la región autónoma del Tíbet.

De acuerdo con el último balance de la Junta de Turismo de Nepal (NTB), al menos 644 turistas registrados en la zona del desastre siguen desaparecidos, 517 de ellos extranjeros.

China ha reportado por el momento tres fallecidos y 558 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong, lo que eleva el balance provisional conjunto a 362 muertos y unos 1.400 desaparecidos.

Gran parte de las víctimas, como informan las autoridades, se encuentran a kilómetros de la zona de origen de la riada, arrastradas hasta la parte baja del río, bajo una enorme masa de agua, lodo, piedras y la infraestructura de varias localidades.

La Policía nepalí informó de que que 63 personas se encuentran recibiendo tratamiento en varios hospitales de Katmandú. Un portavoz policial de Katmandú, Abhi Narayan Kafle, confirmó a EFE que las autoridades han rescatado con vida a 445 personas en las últimas horas, entre ellas 27 extranjeros.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Lin Jian, afirmó este jueves que Nepal les ha notificado la desaparición de cerca de 100 de sus nacionales en la zona del desastre, aunque el documento preliminar de Katmandú no los ha registrado por el momento.

Gran parte de las víctimas, según informan las autoridades, se encuentran a kilómetros de la zona de origen de la riada, arrastradas hasta la parte baja del río, bajo una enorme masa de agua, lodo, piedras y la infraestructura de varias localidades.

El embalse natural ya estaba desbordándose y las autoridades calculan que otros tres millones de metros cúbicos podrían incorporarse durante los próximos días

Las autoridades chinas evacuaron este jueves a residentes de varias localidades del Tíbet amenazadas por la posible ruptura de un lago que se ha formado tras la riada. El lago se formó cerca de la confluencia de un río procedente de Nepal con otro curso fluvial en el Tíbet y contenía este jueves unos dos millones de metros cúbicos de agua, según datos del Ministerio chino de Recursos Hídricos difundidos por la televisión estatal CCTV.

El embalse natural ya estaba desbordándose y las autoridades calculan que otros tres millones de metros cúbicos podrían incorporarse durante los próximos tres días, lo que eleva el riesgo de una ruptura y una descarga repentina de agua, mientras se prevé que el caudal alcance su máximo el próximo 1 de septiembre.

El Departamento de Recursos Naturales del Tíbet informó de que los habitantes amenazados de varias localidades situadas aguas abajo habían sido trasladados a lugares seguros.

Las autoridades estimaron que la barrera natural alcanza unos 50 metros de altura y más de tres kilómetros de longitud y advirtieron de que supone una grave amenaza para las zonas situadas aguas abajo.

El Ministerio de Recursos Hídricos desplegó equipos de vigilancia hidrológica y analiza mediante simulaciones el posible comportamiento de las aguas en caso de ruptura para apoyar las operaciones de emergencia.

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