Condenada una cubana a 20 años de prisión en España por matar a su novio de 118 puñaladas
Internacional
Otro nacional de la Isla recibió la misma pena por un homicidio durante una discusión en Florida
La Habana/La casualidad ha hecho que, en el mismo día, se conozcan las condenas a 20 años de prisión para dos cubanos acusados de sendos homicidios, uno en Estados Unidos y otro en España. En este último país, Arletys Castillo pasará dos décadas en la cárcel por matar en noviembre de 2023 de 118 puñaladas a su novio Gerard Guerra en Sant Adrià de Besòs.
En esa localidad de las afueras de Barcelona, de acuerdo con las indagatorias y las pruebas presentadas, la mujer ató a una silla a su pareja y lo apuñaló más de cien veces hasta causarle la muerte.
La mujer fue detenida una semana después de haber cometido el crimen, su primera versión ante los Mossos d’Esquadra (la Policía regional) fue que dos magrebíes habían entrado en su casa y lo habían matado. Sin embargo, acabó confesando su culpabilidad.
Al ser interrogada nuevamente, la cubana se contradijo y terminó por señalar que actuó en defensa propia. Según la mujer, Guerra representaba un peligro para ella y su hija de cuatro años. Así, durante más de un año se presentó como una víctima y emprendió una campaña para recaudar fondos para su defensa, con lo que obtuvo cerca de 3.000 euros.
“La aceptamos como una más en nuestra familia. Y nos engañó. La asesina de mi hijo no ha dejado de mentir ni después de matarlo”, señaló la madre de Guerra al diario españolEl Periódico.
El pasado domingo aceptó el crimen y suplicó por el perdón a la familia de su novio. Con los agravantes de alevosía y ensañamiento, Castillo fue sentenciada a 20 años en prisión. La migrante contó a las autoridades que convenció a su pareja para llevar a cabo un juego sexual, le pidió que se sentara en una silla y se dejara atar las manos a su espalda. Cuando estaba indefenso, lo apuñaló.
No se ha definido el móvil del crimen, pero la familia sospecha que Guerra quería terminar la relación y ella se oponía.
En EE UU, Osmel Lugo Gutiérrez fue sentenciado a 20 años de prisión por asesinar el 5 de febrero de 2022 de un balazo a Franklyn José Piñeyro tras una discusión en la fila de la lotería en un supermercado Publix de Coral Gables (Florida).
Durante el juicio del pasado miércoles, la jueza del Tribunal de Circuito del Condado Miami Dade, Christine Hernández, precisó que Lugo no acudió al supermercado con la intención de quitarle la vida a Piñeyro, pero fue lo que sucedió.
“Usted [Lugo] apretó el gatillo en ese Publix abarrotado y acabó con la vida de un hombre”, le subrayó la magistrada. “Esa decisión que tomó arruinó la vida de la familia Piñeyro, la vida de su familia y su propia vida. Fue una tragedia sin sentido”. El migrante cubano fue encontrado culpable por “homicidio involuntario”. De los 20 años de sentencia, ya han pasado casi cuatro.
Un video captó el momento en que la víctima, Piñeyro se encontraba en el área de atención al cliente del supermercado Publix, ubicado en el 106 de Ponce De Leon Boulevard, comprando billetes de lotería cuando el cubano se le acercó por detrás, mientras se formaba una larga fila.
Por algún motivo, ambos comenzaron a discutir. De pronto, Lugo se levantó la camiseta, sacó una pistola Glock 19 de 9 mm de la cintura y disparó a Piñeyro.
Durante el juicio, el cubano se dijo arrepentido y ofreció disculpas a la familia de Piñeyro. “No quería quitarle la vida a nadie ni arruinar la mía en la cárcel”. Sin embargo, la esposa de la víctima, Aymara LaGuardia, consideró que el arrepentimiento no era sincero.
En un tercer caso hecho público también este viernes, Derek Rosa aceptó el acuerdo de culpabilidad por asesinar en octubre de 2023 de 46 puñaladas a su madre, Irina García. Por el delito de homicidio en segundo grado, fue sentenciado a 25 años en prisión.
Rosa admitió lo mismo que ya había dicho previamente a “una operadora del 911 y que había confesado a los detectives policiales: que asesinó a su madre”. El joven deberá someterse a tratamiento psicológico obligatorio, el cual continuará mientras se encuentre bajo probatoria.
El padrastro de Rosa, Frank Ramos, declaró a través de un intérprete y se dirigió directamente al asesino. Le subrayó que era como un hijo para él y que la muerte de su madre “destruyó” a la familia, a lo que el sentenciado respondió: “lo siento”.