Un migrante cubano con permiso de trabajo, detenido en una prisión "insalubre" de EE UU
Migración
Alain Núñez, además, cuenta con número de seguridad social y aún así lleva ocho meses en IAH Polk, en Livingston
La Habana/El cubano Alain Núñez lleva ocho meses recluido en el centro de detención de adultos IAH Polk, en Livingston, Texas. El migrante llegó a EE UU en el año 2021 y, según contó a la cadena Telemundo, tiene “un permiso de trabajo y número de seguridad social”, además de que se presentó a la entrevista de miedo creíble y está a la espera de la resolución.
Núñez asegura que las autoridades no le han ofrecido una explicación sobre su encierro. El hombre dijo que hace meses acudió voluntariamente a IAH Polk para una audiencia migratoria y lo arrestaron. “No entiendo por qué sigo detenido”, dice desde la celda del centro de detención que está a cargo de Community Education Centers (CEC), una empresa que ha sido denunciada por la mala administración de sus centros de reinserción en Nueva Jersey.
“Mi esposa está embarazada y esta situación la tiene devastada”, afirmó Núñez, que añadió que su mujer “ha tenido que acudir a terapia psicológica para poder sobrellevar” la situación.
La entrevista a Núñez evidenció el espacio de seis metros de ancho y ocho de largo en que IAH Polk mantiene a grupos de ocho migrantes. En la videollamada se observan cuatro literas que abarcan casi el total de la celda. Durante la charla se escucha de fondo el sonido del excusado, que han tenido que cubrir con una manta para no verse desnudos.
El lugar fue señalado en 2011 por la ONG Detention Watch Network por contar con “celdas inapropiadas e insalubres donde permanecen hacinadas ocho personas”. Algunos de los reclusos denunciaron lo “denigrante que es beber agua de los bebederos que están ubicados justo encima de los retretes”.
Además, en el mismo informe se señala que “el personal médico y de enfermería no hablaba español y esto, según los hombres detenidos, ha ocasionado casos de negligencia médica, diagnósticos equivocados y recetas médicas erróneas para los tratamientos”. Se emitieron recomendaciones que no se han cumplido.
En julio pasado el cubano Juan Manuel Fernández Ramos afirmó al diario español El País que IAH Polk era un “infierno” para los migrantes. El hombre de 30 años llevaba seis meses preso. Las autoridades lo detuvieron y multaron por conducir a exceso de velocidad tras tomar unas cervezas.
Fernández abandonó la Isla en balsa y se estableció en Tampa, donde, antes de su detención, trabajó tres años como repartidor de la cadena Costco y tenía planes de boda. El cubano aseguró que peleó su caso en tribunales, pero el juez fue enfático en la resolución y le dijo que su asilo político no era elegible. La única opción era la salida “voluntaria”.
Durante su estancia, ha padecido días en que la temperatura es insoportable. “No es un calor normal. Estamos encerrados, no entra aire por ningún lado”, asegura el migrante. En varias ocasiones se han tenido que quitar de encima los uniformes acartonados de color rojo y naranja y se quedan en calzoncillos.
Fernández dice que la deportación “no es voluntaria”, las pésimas condiciones orillan a los reos a firmar. “De aquí quiero salir, no hay una persona que aguante aquí tantos meses, esto es lo más feo que se ha hecho”. El año pasado 1,9 millones de personas optaron por la autodeportación, según datos del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.