“Arrepentirme sería una mentira”: la Seguridad del Estado presiona a Ricardo Medina de El4tico para que se retracte
Represión
La madre del joven creador publica una carta manuscrita de su hijo desde la cárcel y se dirige a Díaz-Canel: “Si en Cuba no hay presos políticos, ¿de qué se les acusa?”
La Habana/La madre de Ernesto Ricardo Medina, creador del proyecto audiovisual independiente El4tico, ha publicado en redes sociales una carta escrita por el joven desde la cárcel, donde denuncia que la Seguridad del Estado lo presiona para grabarse a sí mismo admitiendo culpas y retractándose por sus creaciones.
Medina y su colega en el proyecto, Kamil Zayas, fueron detenidos el pasado 6 de febrero en Holguín y están bajo prisión provisional, acusados por la Fiscalía de “propaganda contra el orden institucional” e “instigación a delinquir”.
La carta, compartida por Mileydi Machín, madre de Medina, está redactada a mano y con evidente precariedad material. En el texto, el joven relata un hostigamiento constante, que describe como “tortura psicológica” y cuenta cómo en los interrogatorios se le ha insistido para que haga un video con las palabras “arrepentimiento” y “retractación”, que él rechaza rotundamente.
“Arrepentirme y retractarme sería reconocer que hice algo malo o, mejor dicho, aceptar las acusaciones en nuestra contra”, escribe Medina y remata: “Y no menos importante: sería una mentira. Nuestras intenciones fueron acorde a la ‘Revolución espiritual’ que necesita la moribunda Cuba.”
La madre acompaña la publicación con una denuncia dirigida al presidente Miguel Díaz-Canel, que insistió en que no hay presos políticos en la Isla, en una reciente entrevista con NBC News.
“Si en Cuba no hay presos políticos, ¿entonces de qué se les acusa? ¿Es terrorista? Puede que cause terror con un papel y un lápiz, con una idea. Puede que lo encarcelen, pero no encarcelarán su pensamiento, el del pueblo tampoco”, escribe Mileydi Machín.
El joven creador también señala en su carta que los agentes le hacen hincapié en que le recomiendan hacer el video de retractación "por su bien".
La puesta en escena de arrepentimiento que la Seguridad del Estado exige a Medina es un gesto que se ha repetido en la historia del régimen. Remite inmediatamente al caso de Heberto Padilla en 1971, cuando el poeta fue obligado a realizar una autoinculpación pública después de ser detenido por el contenido de su obra. Aquella falsa confesión buscaba “disciplinar” y reforzar las palabras de Fidel Castro: “Con la Revolución todo, contra la Revolución nada”.
En su momento, las consecuencias del caso Padilla fueron devastadoras para el apoyo global a Cuba. Intelectuales de todo el mundo que habían confiado en el sistema propuesto por el Estado cubano rompieron de inmediato con el régimen –Simone de Beauvoir, Susan Sontag, Jean-Paul Sartre, Octavio Paz, entre otras 61 firmas de figuras influyentes– al considerar el caso una humillación inaceptable para la libertad de expresión.
La puesta en escena de arrepentimiento que la Seguridad del Estado exige a Medina es un gesto que se ha repetido en la historia del régimen
Padilla describió con detalles, mucho después –en libros como La mala memoria–, los métodos de tortura y coacción a los que fue sometido para obligarlo a hacer su retratactación pública. Hoy en día no tenemos que esperar años para la publicación de las memorias del joven Ricardo Medina, y las estrategias que la Seguridad del Estado sigue implementando salen a la luz.
La figura legal de “propaganda contra el orden institucional”, incorporada en el Código Penal de 2022, castiga cualquier expresión crítica que el Estado considere “incitación contra el orden social o el Estado socialista”, sin definir con precisión qué actos constituyen ese delito, lo que la convierte en un instrumento jurídico para perseguir la disidencia.
Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Humans Rights Watch o la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, han denunciado el encarcelamiento de los creadores de El4tico y exigen la liberación de los jóvenes; entre muchos otros casos de artistas, comunicadores y opositores encarcelados por su posición contra el Gobierno. Al día de hoy, la ONG Prisoners Defenders reporta 1.252 presos políticos en la Isla.