APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Artemisa reconoce que 225.000 habitantes tienen dificultades para recibir agua

Abastecimiento de agua

La empresa estatal Acueducto y Alcantarillado admite que cinco municipios pasan entre 20 y 22 horas diarias con los sistemas de bombeo paralizados

Punto de acceso al servicio de agua en Toledo, Artemisa. / Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado
14ymedio

05 de julio 2026 - 13:50

Madrid/Los prolongados cortes eléctricos y las roturas en los equipos de bombeo mantienen con dificultades para acceder al agua al 65% de la población de Artemisa, según reconoció la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado. 

Según los datos publicados por el diario oficial El Artemiseño, unas 25.000 personas sufren interrupciones del servicio debido a averías en los equipos de bombeo, mientras que otras 200.000 resultan afectadas por la falta de electricidad necesaria para impulsar el agua. En total, alrededor de 225.000 habitantes enfrentan problemas de abastecimiento.

El director de la Empresa Provincial de Acueducto y Alcantarillado, Jorge Cobas Vidal, explicó que de las 42 bombas sumergibles con que cuenta la provincia, tres permanecen fuera de servicio. Los municipios con mayores dificultades son San Cristóbal, Candelaria, Artemisa, Bahía Honda y Guanajay, donde los sistemas de bombeo permanecen, en promedio, entre 20 y 22 horas diarias sin funcionar por falta de electricidad.

La situación más crítica se registra en San Cristóbal, donde barrios y localidades dependen de un circuito eléctrico que, según admite el propio periódico, ha llegado a permanecer más de 24 horas sin servicio. Cobas Vidal explicó que las dos horas de electricidad entre apagones no bastan para restablecer la presión necesaria y hacer llegar el agua a todas las zonas.

Las dos horas de electricidad entre apagones no bastan para restablecer la presión necesaria y hacer llegar el agua a todas las zonas

Similares problemas se concentran mayormente en las zonas altas de Artemisa, Guanajay, Bahía Honda y Candelaria, donde los prolongados apagones y la falta de sincronización entre los sistemas de bombeo y rebombeo impiden restablecer el suministro con apenas dos o tres horas de electricidad.

Según Cobas Vidal, la empresa estatal deja de ingresar unos siete millones de pesos mensuales por la falta de combustible y electricidad: cuatro millones por mantenimientos que no pueden ejecutarse y tres millones por las limitaciones en el servicio de pipas. A ello se suman otros 20 millones de pesos que, según el directivo, dejan de recaudarse porque parte de la población se niega a pagar la tarifa del agua, responsabilizando así a los ciudadanos por el impago de un servicio que la propia empresa admite no poder garantizar. 

Son preocupantes las quejas respecto al insuficiente ordenamiento de la distribución e ilegalidades por la venta de agua. / Empresa provincial de Acueducto y Alcantarillado

Cobas Vidal también reconoció dificultades para distribuir agua mediante camiones cisterna debido a la escasez de combustible. El directivo señaló que son preocupantes las quejas respecto al insuficiente ordenamiento de la distribución e ilegalidades por la venta de agua. Admitió que existen denuncias sobre la venta ilegal y aseguró que el organismo ha detectado algunos casos, aunque afirmó que muchas quejas no llegan a formalizarse. El funcionario insistió en que las pipas particulares autorizadas no pueden comercializar el agua. “Aún cuando en las circunstancias actuales, el sector privado tenga acceso al combustible y se autoricen casos para cargar agua en pipas particulares, nunca se permitirá que sea con destino a la venta y debe ser siempre de forma organizada y controlada”, precisó.

La situación en Artemisa forma parte de una alarmante situación que se repite en todo el país

El periódico oficialista, que presenta estas cifras en un reportaje con el título Iniciativa y compromiso por más abasto de agua, anuncia un conjunto de medidas que buscar aliviar esta crisis: cambios de circuitos eléctricos para proteger algunas estaciones de bombeo, la futura instalación de sistemas alimentados por energía solar, proyectos para aprovechar el suministro por gravedad desde presas y el traslado de equipos de bombeo desde instalaciones que actualmente no se utilizan.

La situación en Artemisa forma parte de una alarmante situación que se repite en todo el país. El presidente del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, Antonio Rodríguez Rodríguez, admitió el pasado mayo que cerca de 2,7 millones de cubanos carecen cada día de acceso regular al servicio debido a la crisis energética y la escasez de combustible. 

Según informó entonces el funcionario, el 87% del sistema nacional de abastecimiento depende del sistema electroenergético nacional, por lo que los apagones repercuten directamente en el suministro de agua. Sólo en La Habana, más de 376.000 personas sufrían afectaciones en el suministro de agua, la mayoría por la imposibilidad de mantener en funcionamiento las estaciones de bombeo durante los cortes eléctricos. 

La crisis del abastecimiento también ha provocado protestas en distintos puntos del país durante los últimos meses. Este domingo, vecinos del reparto Mantilla, en La Habana, cerraron una calle con cubos en las manos tras permanecer más de 24 horas sin electricidad y sin agua, en una nueva protesta al deterioro de los servicios básicos.

 

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último