Despliegue patriótico-militar en la llegada de los 32 cubanos fallecidos en Venezuela
Cuba
Activistas y periodistas independientes denuncian operativos de la Seguridad del Estado para impedirles salir de sus casas
La Habana/Los restos de los 32 militares cubanos fallecidos en el ataque de EE UU a Venezuela para capturar a Maduro aterrizaron pasadas las 7 de la mañana en un avión ATR 42-500 de Cubana de Aviación, donde les esperaban seis vehículos militares para el traslado hasta la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas.
La ceremonia de recibimiento fue muy breve, pero rodeada de toda la pompa prevista para las grandes ocasiones. Militares vestidos con el uniforme de gala bajaron en brazos, una cada uno, las urnas con las cenizas de los fallecidos, todas ellas metálicas y cubiertas con una bandera cubana.
Al pie del avión se encontraban en formación el ex presidente y general de Ejército Raúl Castro y el actual mandatario, Miguel Díaz-Canel, junto con el resto del Gobierno y autoridades militares y del Partido Comunista.
Con una marcha fúnebre militar de fondo, el ministro del Interior, Lázaro Alberto Álvarez Casas, realizó un primer discurso elogiando a los caídos y rechazando las palabras de EE UU –al que se refirió como "el enemigo"– sobre "operaciones de precisión". "Nosotros hablamos de rostros", dijo, en medio de una arenga que finalizó con gritos de "gloria" y la consabida "Hasta la victoria, siempre".
Las 32 urnas se colocaron en los jeeps para dirigirse al centro de la capital por la avenida Rancho Boyeros. Ya en la capital, numerosas vías se encontraban cerradas, algunas principales como 23 hacia el centro de El Vedado o la avenida Ayestarán, en el municipio de Cerro. Al paso de la caravana, se oían gritos de "gloria", "abajo Trump", "patria o muerte" y otras consignas revolucionarias. Numerosos manifestantes portaban la bandera venezolana y pulóveres rojos. Caballitos, patrullas y oficiales del Ministerios del Interior podían observarse por toda la ciudad.
La jornada de homenaje amaneció también con operativos de la Seguridad del Estado. Así, la Redacción de este diario, en el municipio de Plaza de la Revolución, de donde no dejaron salir a Reinaldo Escobar. Cerca, hay al menos un agente vestido de civil y una patrulla de la Policía. La activista Yamilka Lafita, conocida en redes como Lara Crofs, reporta el acoso desde este miércoles.
"Desde ayer me tienen cortado el acceso a internet, no tuve desde las 4:30 pm y luego desde las dos de la mañana hasta el momento, que me he podido conectar por una vía alternativa", explica Lafita en un post de Facebook publicado hoy. "Hace apenas 30 mint escuché unos gritos guera de casa y era un oficial de la Seguridad del Estado para vociferarme que no podía salir de la casa. En la esquina dejaron una patrulla con dos policías, para si me atrevo a salir me detengan".
Lo mismo reporta la periodista independiente Camila Acosta. "Parece un deambulante pero es el seguroso de guardia en la esquina de mi casa para impedirnos salir a la calle", dice en una publicación en sus redes que acompaña con una imagen del agente de civil.
Por otra parte, La Hora de Cuba denuncia que su director, Henry Constantín, se encuentra en paradero desconocido. su última comunicación con su equipo, informa el medio independiente, fue ayer sobre las 6:50 p.m. "Henry se hallaba en su domicilio en La Habana y ayer en la tarde alertó a sus colegas sobre su mala conexión", explican en un post. "Esta mañana la reja y la puerta de su apartamento se encontraron abiertas, no había nadie dentro y su teléfono móvil está apagado o fuera del área de cobertura. Afuera de su edificio un agente de la Seguridad del Estado mantiene la vigilancia".
Todas las portadas oficialistas están volcadas este jueves en el mismo tema, el homenaje a los "caídos", que, sin embargo, se ha aguado muy pronto. Una intensa lluvía caía en horas del mediodía en La Habana sobre la multitud acarreada desde los organismos del Estado. Para ello, las autoridades han movilizado una cantidad de transporte que normalmente no está disponible cotidianamente por falta de combustible.
La noche de este miércoles, había aterrizado en el aeropuerto José Martí de la capital, en el Ilyushin Il-96-300 de Cubana de Aviación que no ha dejado de ir y venir de Caracas desde la semana pasada –probablemente para traer médicos de misión en Venezuela–, un grupo de militares de la Isla que resultaron heridos durante el operativo de EE UU el pasado 3 de enero para capturar a Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Se desconoce hasta el momento el número de componentes del grupo, así como los nombres o el estado de salud de cada uno. En las imágenes difundidas por Canal Caribe se pudo ver al menos a dos en silla de ruedas –uno de ellos con una pierna escayolada–, pero aparente buena forma física. Entre los que descendieron la escalerilla del avión por sí solos, alguno cojea.
Lo curioso es que la aeronave no llegó directamente desde Caracas. Según acredita la página de localización de vuelos Flightradar24, el IL-96-300 partió de La Habana en horas de la mañana rumbo al oriente de la Isla, si bien no figuraba en el rastreo satelital el aeropuerto de destino, algo habitual con este avión, utilizado por el régimen para operaciones especiales. Desde Santiago de Cuba u otra zona cercana fue que partió de nuevo para llegar, con los heridos, a la capital.