Hammer sugiere que Díaz-Canel no está al tanto de las "conversaciones con alguno muy alto dentro del régimen"
EE UU
El jefe de la diplomacia estadounidense en Cuba afirma que hay una 'Delcy Rodríguez' en la Isla y que las negociaciones deben prosperar en semanas
Madrid/El jefe de la Misión Diplomática estadounidense, Mike Hammer, insistió este martes en una entrevista con Telemundo, en Miami, en que existen conversaciones con representantes del Gobierno de Cuba e, incluso, dejó caer que hay partes del régimen que lo ignoran. El diplomático llegó a afirmar que Washington ya tiene una Delcy Rodríguez en la Isla.
“Obviamente hay conversaciones con algunos muy altos dentro del régimen. Otros no estarán enterados”, dijo Hammer. “Hay algunos que salen y hacen una declaración: ‘No, no, no hay nada’. Y de repente, al día o dos, dicen: ‘Bueno, o sea, eso se tiene que hacer de la manera en que lo estamos haciendo’. Yo solamente te pongo el ejemplo de Venezuela”, subrayó.
La idea va en la línea de la insistencia que ha hecho el propio presidente de EE UU, Donald Trump, en más de una ocasión. A mediados de enero y hace apenas unos días, el mandatario sostuvo que el diálogo estaba en marcha y habría noticias pronto. En ambas ocasiones, el régimen cubano ha respondido para negar que se esté hablando de nada que no sean los asuntos sobre los que ambas naciones mantienen habitualmente intercambios: migración y narcotráfico.
“Buena pregunta, lo aprecio. Un buen periodista, no vamos a entrar en... Sí, hay una Delcy Rodríguez”, dijo taxativamente
El vicecanciller de la Isla, Carlos Fernández de Cossío, ha sostenido en varias entrevistas a medios internacionales que existe disposición a hablar, pero desde el respeto mutuo, y ha afirmado que los comentarios de Washington sobre unas posibles negociaciones son malintencionados, para generar desconfianza. "Si se está pensando que existe fraccionamiento dentro del Gobierno cubano (...) y una disposición de un grupo pequeño a ceder los derechos soberanos de Cuba y a claudicar frente a la presión (...) es una interpretación equivocada", dijo a EFE la pasada semana. El diario español ABCacababa de afirmar, con fuentes en México, que el diálogo existe y que el intermediario es el general Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro.
Hammer no quiso confirmar ningún nombre, ni siquiera cuando el periodista de Telemundo, Damià Bonmatí, insistió en preguntarle cuál era la Delcy Rodríguez cubana. “Buena pregunta, lo aprecio. Un buen periodista, no vamos a entrar en... Sí, hay una Delcy Rodríguez”, dijo taxativamente. “No voy a ni siquiera tocar el tema en ese sentido, solo que cualquiera dentro de la cúpula, que ve que sus hijos y nietos no quieren ya estar en Cuba porque la situación es tan miserable, que se van a estudiar al extranjero, que están viviendo la buena vida en otros países,... saben que esto ya se está acabando”, zanjó.
Preguntado por el plazo dan a esas conversaciones y cuándo cree que le queda al régimen cubano para llegar al final, Hammer evitó comprometerse, aunque su referencia al caso venezolano y el hecho de fijar –nuevamente– 2026 como horizonte, dejaron claro que EE UU cuenta con meses. “Si en semanas no avanza, va a haber un plan B”, expuso. El diplomático recordó que el pasado noviembre Trump ofreció diálogo a Nicolás Maduro y hubo conversaciones que no condujeron a nada. “Hay una llamada con Maduro y pasan seis semanas hasta que cae. Tenemos que imaginar fechas similares”, señaló.
El diplomático tampoco quiso especificar qué alternativas podría haber si las supuestas conversaciones no prosperan, pero dijo que la prioridad es encontrar una “salida pacífica. “Nadie quiere ver un derrame de sangre, pero es muy importante que se realice un cambio y el resto del mundo también se tiene que despertar y ayudar a avanzar este proceso", aseveró.
“Nadie quiere ver un derrame de sangre, pero es muy importante que se realice un cambio y el resto del mundo también se tiene que despertar y ayudar a avanzar este proceso"
Bonmatí también preguntó a Hammer en qué medida es responsabilidad de EE UU la situación de extrema debilidad de Cuba desde que se le impide la adquisición de petróleo, pero el diplomático habló de un deterioro previo y esquivó cualquier mención a las últimas semanas. La orden ejecutiva firmada por Trump el pasado 29 de enero para imponer aranceles a los países que entreguen petróleo a la Isla ha llevado al régimen cubano a tomar medidas de excepción.
“El embargo no pone ninguna restricción en comida. El embargo no pone ninguna restricción en medicina. Cuba puede hacer comercio con cualquier país del mundo y lo hace. Tú vas a cualquier mercado de de las de las pymes, como dicen las pequeñas y medianas empresas, y ahí puedes comprar lo que quieras”, insistió. No obstante, esas mercancías empiezan a quedar varadas en los puertos al no haber combustible para distribuirlas.
El diplomático insistió en que EE UU ayuda a la población y citó los cargamentos de comida –valorados en tres y seis millones de dólares– enviados por Washington y distribuidos con Cáritas para los damnificados por el huracán Melissa. Las autoridades cubanas han calificado de “hipócrita aplicar medidas coercitivas draconianas que niegan condiciones económicas básicas a millones de personas y luego anunciar sopa y latas para unos pocos”
Hammer dijo que, en una eventual democracia, podría haber planes de reconstrucción en Cuba con la ayuda de los emigrados y otros inversores extranjeros, unos planes que costará mucho financiar, puesto que solo el sistema electroenergético precisa de unos 10.000 millones y, como le recordó el entrevistador, en la Isla no brota el dinero del suelo como en Venezuela.
Finalmente, Hammer habló de su situación personal y los actos de repudio que ha sufrido por parte del oficialismo, pero también del calor de la población que lo acoge y le cuenta sus problemas.