Una Marcha de las Antorchas apática y sin Raúl Castro en respuesta a la caída inminente del régimen
Cuba
La multitud se veía indiferente a las consignas amplificadas por las bocinas: “Viva Fidel y Raúl”, “Abajo el imperialismo” o “Aquí no se rinde nadie”
La Habana/“Miles de cubanos, encabezados por jóvenes, marchan esta noche con antorchas por las calles habaneras honrando a José Martí y, con él, su firme posición antimperialista e inclaudicable”. Esa fue la réplica del canciller cubano, Bruno Rodríguez, al presidente de EE UU, Donald Trump, horas después de que el estadounidense augurara de nuevo la caída del régimen por la falta de petróleo en una jornada en la que la duda sobre los envíos de crudo mexicano se mantuvo intacta.
La realidad era bastante menos épica. La marcha de ayer congregó a mucha menos gente que el pasado año y aunque algunos jóvenes se esforzaban gritando –afónicos ya– consignas en las esquinas, la indiferencia era generalizada. “La mayoría se va en las primeras cuadras y otros tiran la antorcha al primer instante”, cuenta Alejandro, un habanero que se acercó más por curiosidad que por fervor ,revolucionario. “Parece que los cordones de seguridad, más que para proteger, están para que la gente no se vaya en masa para las guaguas, estacionadas en la avenida Carlos III”, ironizaba.
Mucha policía, tránsito cortado y un público muy concentrado en que la escalinata se viera llena, porque el parque, que otros años estaba a rebosar, esta vez estaba vacío. “Mientras daban el discurso inaugural la gente estaba en lo suyo, sin atender”, opina el habanero. La presencia de trabajadores, escuelas deportivas y cadetes ha sido este año más significativa, pero los estudiantes eran muchos menos de lo habitual. Los comentarios eran casi monotemáticos: los apagones, Trump y México estaban en boca de la mayoría, y no era de extrañar.
"Cuba está a punto de caer. Cuba es una nación que está muy cerca del colapso", acababa de decir Trump a la prensa antes de comenzar un mitin en Iowa. El mandatario reiteró –como lo hizo el pasado día 9 de enero– que La Habana "obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tienen". Ni una palabra más sobre la Isla, aunque sí continuó con elogios a "las mayores reservas de petróleo del mundo" –en referencia a las venezolanas– y el “excelente trabajo” que está realizando Delcy Rodríguez. "Tenemos una muy buena relación con los líderes de Venezuela y vamos a mantenerla así", expresó.
Las palabras no sentaron bien en La Habana, justo en una de las mayores jornadas propagandísticas del año, esta vez por el 173 del natalicio de Martí. Pero no hay mal que por bien no venga y la cuestión sirvió para enardecer el discurso que tan poco éxito tenía. “Este no es un acto de nostalgia, es un llamado a la acción”, dijo Litza Elena González Desdín, presidenta nacional de la Federación Estudiantil Universitaria(FEU), que organiza la marcha cada año, con el apoyo del aparato de propaganda del Partido Comunista.
“Nos toca defender la soberanía, construir más justicia social, y levantar la bandera de la unidad latinoamericana y del antimperialismo”, continuó hasta la épica, al decir que la juventud “no acepta cadenas nuevas ni viejas y no se rinde ni se vende”.
El acto, al que, por cierto, no asistieron Raúl Castro –por primera vez en al menos diez años– ni Ramiro Valdés, con problemas de salud–, contó con la asistencia de la plana mayor del Gobierno, que evocó a Fidel Castro –de cuyo natalicio se celebran cien años este 2026– y trató , con poco éxito, de convertir en una manifestación de reafirmación revolucionaria ante la crisis sin precedente que vive el país.