México, una nueva oportunidad de estudiar para decenas de cubanos
Educación
Se estima que tan solo en Chiapas hay más de 7.200 menores migrantes que cursan su educación básica en el sistema educativo público
Ciudad de México/Ernesto, de siete años, llegó a principios de 2025 con su madre, Adiannys Peña, y la pareja de esta a Tapachula, en el estado mexicano de Chiapas, y, este lunes, comenzó el segundo año de primaria en esta ciudad fronteriza. El menor es uno de los casi 3.000 estudiantes migrantes que ya estudian la educación básica en el municipio. “La oportunidad que le dan de estudiar aquí es muy buena”, dice su madre.
La mujer cuenta que salieron de Matanzas tras “no tener más opciones”. Su plan original era llegar a la frontera norte de México “y ahí ver si buscábamos seguir a Estados Unidos”. Sin embargo, las restricciones del Gobierno encabezado por Donald Trump los obligaron a establecerse en Tapachula.
Entonces, cuenta, se dio prisa para encontrar opciones escolares para el menor. “No quería que se quedara sin estudiar”. Y encontró facilidades para ingresarlo en el sistema educativo mexicano. “Logré matricularlo aquí antes de terminar el curso anterior y no perdió el año”, dice a 14ymedio. Recuerda que el proceso fue sencillo. “Solo se entregaron los documentos y fue aceptado”, recuerda.
En un dictamen aprobado en 2024 en el Senado mexicano, los legisladores remarcaron que, de acuerdo con el artículo 3 de la Constitución mexicana y el artículo 5 de la Ley General de Educación, “toda persona tiene derecho a la educación”, sin especificar si se habla de mexicanos o extranjeros, pues, al ser la educación un derecho humano, “toda persona que esté en nuestro territorio nacional debe tener acceso a ella, independientemente de su nacionalidad o de su situación migratoria”.
“Toda persona tiene derecho a la educación”, sin especificar si se habla de mexicanos o extranjeros
Esa visión ha permitido agilizar los trámites de miles de estudiantes extranjeros en todo el país en educación básica. “Ya puede ir decidiendo cómo va a ser su futuro. En Cuba no es así”, agrega Peña, quien logró encontrar trabajo en un mercado de la zona.
Aunque no hay cifra de cuántos estudiantes cubanos hay en el sistema educativo estatal de Chiapas, existe una pequeña muestra que podría ayudar a dimensionar la presencia de los estudiantes nacidos en la Isla. El programa Educación Sin Fronteras tiene registrados este año a 120 alumnos de cinco nacionalidades en Tapachula. Los estudiantes tienen entre tres y 17 años y están distribuidos en los niveles de preescolar, primaria y secundaria. Menores mexicanos, cubanos, hondureños, salvadoreños y haitianos toman clases y, de acuerdo con Esther Berenice, quien es encargada del nivel primaria, la mayor parte de la matrícula actual corresponde a estudiantes cubanos, reportó este lunes el medio local Diario del Sur.
El programa tiene el objetivo de brindar atención educativa a personas migrantes, solicitantes de la condición de refugiado, refugiados, beneficiarios de protección complementaria o extranjeros viviendo en México, para que aprendan a leer y escribir o que inicien, continúen, concluyan y certifiquen la educación primaria y secundaria, “con el propósito de promover y facilitar el acceso efectivo a la educación de dicha población”.
Se calcula que más de 7.200 menores migrantes que cursan su educación básica en el sistema educativo estatal
En total, en Chiapas, se calcula que más de 7.200 menores migrantes que cursan su educación básica en el sistema educativo estatal. En tanto, en Tijuana, Baja California, la ciudad más al norte de México, hay más de 11.500 niños extranjeros en educación básica, y en el estado en total, alrededor de 40.000.
En ambos casos, las dificultades no son menores. Uno de los desafíos para los docentes es atender a quienes llegan sin hablar español. Algunos menores se comunican en inglés, francés o creole haitiano, situación que obliga a implementar alternativas para lograr una comunicación inicial. En varias escuelas han tenido que incorporar tres idiomas en las señalizaciones y carteles para facilitar la integración.
Aunque el Gobierno mexicano busca garantizar la educación a toda persona que esté en territorio nacional, no existe una partida presupuestaria para ese fin en específico, lo que genera que no haya un programa de objetivos, además de que los recursos que se destinan al sistema educativo no permiten solventar lo más básico de una población que ronda los 727.000 menores migrantes a nivel nacional.
Por ello, el 86% del personal educativo en México, de acuerdo con una encuesta, percibe que el presupuesto asignado a las escuelas es insuficiente para atender las necesidades educativas de ese sector.