Muere Eliseo Altunaga, guionista y maestro de varias generaciones de cineastas
Obituario
El narrador cubano dedicó décadas a la enseñanza del guion en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños y asesoró películas de reconocimiento internacional
Madrid/El guionista, narrador y profesor cubano Eliseo Altunaga Barreras falleció este martes en Madrid a los 85 años. La noticia fue confirmada por familiares, allegados, alumnos y colegas a través de las redes sociales, donde compartieron mensajes de despedida y recordaron a quien fue maestro de varias generaciones de cineastas.
Durante los últimos días permaneció hospitalizado en Madrid, acompañado de sus seres queridos. Sus allegados informaron de que el velatorio se celebrará este miércoles 5 de agosto en el Tanatorio Parcesa La Paz, de Madrid.
El Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (Icaic) lamentó su fallecimiento en redes sociales y recordó que "su trayectoria en la cinematografía latinoamericana lo convirtió en un imprescindible del séptimo arte".
Altunaga será recordado como uno de los profesores de guion de mayor prestigio en el ámbito iberoamericano
Eliseo Altunaga Barreras nació en Camagüey el 21 de marzo de 1941 y se licenció en Lengua y Literatura Hispánicas en la Universidad de La Habana en 1976. Inició su trayectoria en la literatura y el periodismo cultural, y con el tiempo orientó su trabajo principalmente hacia el cine y la televisión, sin llegar a abandonar nunca la narrativa.
Altunaga será recordado como uno de los profesores de guion de mayor prestigio en el ámbito iberoamericano. Su trabajo como docente, asesor y consultor de proyectos audiovisuales contribuyó a la formación de decenas de guionistas y directores que desarrollaron su carrera internacionalmente. Su nombre quedó para siempre ligado a la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV) de San Antonio de los Baños, donde durante décadas dirigió la Cátedra de Guion e impartió clases de escritura audiovisual. Desde esa institución formó a varias generaciones de realizadores procedentes de todo el mundo.
Como consultor de guion trabajó con algunos de los directores más importantes del cine latinoamericano contemporáneo. Asesoró al chileno Pablo Larraín en muchas de sus mejores películas: Tony Manero (2008), Post Mortem (2010), No (2012) y El Conde (2023). También colaboró con Andrés Wood en Machuca (2004) y en Violeta se fue a los cielos (2011); y con Sebastián Lelio en la película ganadora del Oscar Una mujer fantástica (2017).
Como consultor de guion trabajó con algunos de los directores más importantes del cine latinoamericano contemporáneo
Como narrador, fue autor de novelas, libros de cuentos y ensayos en los que exploró la memoria, la historia y la identidad cubana. En sus últimas obras abordó con especial interés la presencia africana y afrodescendiente en Cuba, así como episodios poco tratados de la historia nacional. Entre sus libros se encuentran Todo mezclado (1984), Canto de gemido (1988), A medianoche llegan los muertos (1997), En la prisión de los sueños (2001). Publicada en 2016, Lágrimas negras fue una de sus novelas más ambiciosas, donde trató la masacre de los Independientes de Color, ocurrida en Cuba en 1912.
Dentro de la Isla se le recuerda también por su escritura de guion en series televisivas como Algo más que soñar (1985) y La gran rebelión (1982), además de telenovelas como El tiempo joven no muere (1982) y La carretera (1984).
Dentro de la cinematografía cubana firmó, entre otros, el libreto de Entre ciclones (2003), de Enrique Colina, y colaboró con el cineasta independiente Carlos Lechuga como consultor de guion en Santa y Andrés (2016) y Melaza (2012).
Además de su labor en la EICTV, impartió talleres, seminarios y clases magistrales en universidades, escuelas de cine y laboratorios audiovisuales de España, Chile, Argentina, Brasil, y otros países, siempre reconocido como uno de los grandes especialistas en la estructura dramática.
Altunaga mantuvo su actividad intelectual hasta sus últimos años. Continuaba escribiendo, trabajando en la docencia y asesorando guiones. Según comenta el cineasta Carlos Lechuga en su mensaje de despedida, Altunaga tenía entre manos un proyecto cinematográfico “loco, millonario”.
Numerosos alumnos y colegas han compartido mensajes de despedida en redes sociales y han recordado la importancia de Altunaga en sus trayectorias artísticas. Para muchos, continuará siendo una referencia permanente en su trabajo.