Muere un quinto implicado en el enfrentamiento armado entre una lancha de Florida y guardafronteras cubanos
Cuba
El fallecido, Roberto Álvarez Ávila, estaba detenido en la Isla y su nombre ya había sido objeto de una rectificación oficial
La Habana/Roberto Álvarez Ávila, que permanecía detenido en la Isla tras el enfrentamiento armado entre una lancha procedente de Florida y tropas de guardafronteras cubanas ocurrido a finales de febrero, falleció en La Habana, según confirmó este jueves a 14ymedio una fuente cercana a su familia. Con su muerte, el incidente deja ya cinco víctimas mortales.
Álvarez, de 34 años y natural de Cienfuegos, estaba bajo custodia de las autoridades cubanas después del suceso registrado el pasado 25 de febrero en la zona norte de la provincia de Villa Clara, cerca del cayo Falcones, en el municipio de Corralillo. La fuente también aportó detalles sobre lo ocurrido en los últimos días. Según supo por familiares del detenido, el cubano fue trasladado a un hospital en La Habana, donde primero sufrió un derrame cerebral y posteriormente un infarto.
Hasta ahora, el Ministerio del Interior de la Isla había confirmado la muerte de cuatro personas: Pavel Alling Peña, Michel Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa.
El quinto fallecido era descrito por personas cercanas como un hombre sin aspiraciones políticas. Según esta misma fuente consultada por 14ymedio días atrás, soñaba con “tener una casita en Cienfuegos, cerca de la playa, con estilo colonial”. Tenía tres hijas pequeñas y su familia había evitado informar de lo ocurrido a su padre, quien padece problemas cardíacos y fue sometido a una operación del corazón.
Álvarez fue trasladado a un hospital en La Habana, donde primero sufrió un derrame cerebral y posteriormente un infarto
Hasta el momento, las autoridades cubanas no han ofrecido información pública sobre estas circunstancias ni sobre el estado de salud en el que permanecía desde su detención.
En declaraciones difundidas por el programa oficialista Razones de Cuba, el doctor militar Juan Antonio Rodríguez Aguilera aseguró que los detenidos reciben atención médica “con todos los recursos que necesitan”. Ante la pregunta de por qué se destinan recursos a quienes, según la versión gubernamental, “invadieron” el país, el médico respondió que ello forma parte de la ética de la Revolución.
El discurso oficial, sin embargo, omite que proporcionar asistencia sanitaria a heridos y personas bajo custodia no constituye una concesión política o ideológica, sino una obligación básica del derecho internacional humanitario. Negarla, además de violar normas elementales de protección a detenidos y combatientes fuera de combate, constituiría un delito.
Según la versión oficial, los hechos comenzaron cuando las autoridades detectaron “una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas” y ordenaron detenerla para proceder a su identificación. El Ministerio del Interior aseguró que desde la embarcación, identificada con el folio FL7726SH y procedente de Florida, se realizaron varios disparos contra los agentes, quienes respondieron al fuego. Sin embargo, hasta ahora solo han presentado su versión, sin permitir a los sobrevivientes ofrecer sus testimonios de los hechos.
Según la versión oficial, los hechos comenzaron cuando las autoridades detectaron “una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas”
Los hombres que permanecen bajo custodia han sido identificados como Cristian Ernesto Acosta Guevara, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Leordán Cruz Gómez y Amijail Sánchez González. La Fiscalía General de la República informó esta semana que todos enfrentarán cargos por delitos de terrorismo, conforme a lo previsto en el Código Penal, y que se les ha impuesto la medida cautelar de prisión provisional mientras continúa el proceso.
El caso ha estado rodeado de polémica desde sus primeras horas, sobre todo por errores en la información oficial difundida tras el enfrentamiento. Roberto Álvarez Ávila fue incluido en la lista de fallecidos solo después de que el Ministerio del Interior rectificara su primer comunicado.
Inicialmente, las autoridades habían identificado a otro hombre, Roberto Azcorra Consuegra, como una de las víctimas del incidente. Sin embargo, el propio Azcorra apareció posteriormente en Miami para desmentir cualquier participación en el suceso, lo que obligó a las autoridades a corregir el nombre del fallecido.
La rectificación provocó cuestionamientos sobre la fiabilidad de la versión oficial en un episodio que involucra muertos, heridos y un intercambio de disparos en aguas cubanas. La corrección posterior, acompañada de acusaciones generales sobre supuestas “trayectorias violentas” de los implicados, no logró disipar del todo las dudas.