La ONU trabaja con países interesados en llevar combustible por razones humanitarias a Cuba
Energía
La UNE suspende hasta mañana, por razones técnicas, el pago de la factura en una nueva jornada de apagones
Madrid/Naciones Unidas trabaja con “varios países interesados” en enviar combustible a Cuba por razones humanitarias. No es la primera vez que la organización lo dice, aunque sí se trata de la declaración a más alto nivel realizada, puesto que procede de la oficina del propio secretario general, António Guterres.
"Hemos estado hablando con varios países interesados en ayudar a Cuba para asegurarnos de que, por razones humanitarias, Cuba tenga el combustible que necesita para sus necesidades humanitarias", dijo la noche de este martes su portavoz adjunto, Farhan Haq, en rueda de prensa.
El funcionario no aportó más datos sobre los posibles interesados ni respondió cuando se le preguntó si ha habido alguna señal “positiva”, en velada referencia a si EE UU permitirá romper el bloque petrolero que impuso sobre la Isla a finales de enero de este año y al que solo ha hecho una excepción. El 31 de marzo entró en Cuba el tanquero ruso Anatoly Kolodkin, que llegó al puerto de Matanzas con unos 730.000 barriles de crudo, el único cargamento en seis meses.
Haq dijo que hay "preocupación" de Naciones Unidas ante los "serios problemas de escasez de combustible" que padece la Isla, en parte responsables de la crisis energética que afecta a la electricidad y el saneamiento, pero también a la actividad económica y logística. "En meses anteriores, logramos algunos avances en la recepción de cantidades limitadas de combustible, y seguimos trabajando en ello", subrayó
En marzo y más tarde en julio Francisco Pichón, coordinador residente de Naciones Unidas en Cuba, contó en varias entrevistas que se estaba negociando con EE UU para lograr el combustible necesario para mover miles de recursos en ayuda humanitaria que descansaban en los almacenes por no poder transportarlos.
“Hasta este momento, no ha habido una solución”, señaló el pasado mes, aunque ya adelantó, como ayer Haq, que se había logrado comprar cantidades pequeñas a través del sector privado. “No es suficiente para la implementación de nuestro plan de acción, pero sí nos ha permitido mover muchos contenedores”, agregó el funcionario, que insistió en que era necesaria una acción más amplia.
Mientras el sistema eléctrico pende de un hilo y los cubanos no tienen ni idea de cuándo tendrán luz, lo que ya saben es cuándo podrán pagarla. Este martes, la Unión Eléctrica de Cuba informó de que “debido a las recientes desconexiones del Sistema Electroenergético Nacional”, sus servidores tuvieron problemas que han impedido abonar el importe de las facturas. “Por lo tanto, no se podrá efectuar el pago de la factura eléctrica por las diferentes pasarelas hasta el día jueves 6 de agosto”, agregó la empresa estatal en un comunicado.
"Falló el pago de la factura de electricidad. Vuelva a intentarlo, si persiste el problema, contacte con La Empresa Eléctrica", era el mensaje que la aplicación Transfermovil devolvía si se intentaba realizar la operación.
La reacción que más aplausos cosechó entre los comentarios al comunicado de la UNE en Facebook fue el de una clienta indignada por la actual situación. “Ustedes son los que deberían pagarnos a nosotros por tanto estrés, tantas noches sin dormir, toda la comida que se nos echa a perder, los equipos que se nos rompen y por el pésimo, casi nulo, servicio que nos dan”. Entre las respuestas también destacaba otra, realizada por una usuaria que en su biografía se define como responsable de calidad del Hotel Sevilla de La Habana –uno de los abandonados por Meliá–, y explicaba la situación de su bloque, en Centro Habana. “No sabemos qué es tomar agua fría, nuestros alimentos se pudren, en esta última desconexión, llegamos a tener 116 horas sin electricidad, desde el viernes hasta hoy martes 4 de agosto, solo 2 horas. Solicitamos se revise esta situación, estamos agotados”, contó.
Sin embargo, el sistema no da ningún signo de mejora, puesto que la única solución relativa y a corto plazo es un combustible que la Isla no posee.
Según la información de la UNE, hoy se prevé un déficit de 2.210 megavatios, menos que la de ayer, que ascendió hasta los 2.411. Los parques solares entregaron 490 MW en la hora máxima, pero la semana, repleta de nubes, chubascos y tormentas, no ofrece las mejores condiciones para una energía que, en todo caso, no debe sobrepasar unos límites si no se quiere correr el riesgo de volver a romper el sistema completo. La falta de respaldo absoluto de la generación distribuida y la precariedad de la térmica no están para jugársela ante la más mínima oscilación de una nube.