Turistas y cubanos adinerados se concentran en el Meliá Cohiba, uno de los pocos hoteles aún abiertos
España
Madrid mantiene un “diálogo permanente” con las empresas españolas en Cuba para “ayudarlas y acompañarlas en este momento”
Madrid/Había bastantes personas en la cafetería y el lobby del hotel Meliá Cohiba, ubicado a pocos metros del Malecón, en El Vedado, este jueves. En una Isla que se ha acostumbrado a la ausencia de turistas no era poco ver a un buen puñado de personas sentadas tomando café o charlando en los sillones de la entrada del lujoso establecimiento.
“El fin de semana se llena bastante el pasadía en la piscina”, comenta un trabajador. Los precios son escandalosos para el bolsillo de un cubano de a pie: desde los 30 dólares por su mero uso a los 200 de una entrada de seis personas con bebidas y comidas. En pesos, 14.000 o 100.000, con una extraña tasa de cambio de 480 CUP que dista bastante de la oficial, a 527 por dólar.
El espejismo es breve. El hotel Sevilla, situado en otra privilegiada zona céntrica de la capital, a pocos metros del Capitolio, está completamente vacío. “Ningún extranjero: ni en el lobby, ni en la cafetería, ni en ningún lado”, dice un camarero. La crisis está acabando hasta uno de los hoteles que en diciembre aún presumía de tener casi de todo. Aquí, la jornada en la piscina es aún asequible, a 8.000 pesos por persona, de ahí que se pueda ver –a través de la reja– a algunos cubanos pasando el rato. El capuchino, a 450 pesos, también es más económico que en el Cohiba, y se paga en efectivo, porque no hay conexión.
Los dos hoteles, que eran la cara y la cruz este miércoles, cuando se anunció la retirada parcial de Cuba de la empresa que los gestiona, se quedan. De momento. Las hoteleras españolas han buscado una estrategia intermedia ante la amenaza de sanciones de EE UU, cuyo Departamento del Tesoro podrá aplicar desde mañana multas a las empresas extranjeras que tengan nexos con el conglomerado militar Gaesa. Las dos con más presencia, las baleares Meliá e Iberostar, han salido de los establecimientos en los que tenía contratos con Gaviota, la rama hotelera de Gaesa –15 en el primer caso y seis en el segundo–, y permanecen en los restantes, propiedad de Cubanacán o Gran Caribe. Eso deja a Meliá con 19 hoteles y a Iberostar con seis.
El ministro de Economía del Gobierno español, Carlos Cuerpo, estaba este miércoles en el Caribe, para una visita oficial centrada en reforzar las relaciones empresariales con México. Allí hizo referencia al asunto, horas después de que el gobierno balear –de un signo político distinto– se expresara en idéntico sentido y este jueves lo hiciera el Consell de Mallorca (organismo de gobierno de la isla, de PP y Vox), cuyo consejero de Turismo, pidió ayuda al Ejecutivo central. "En momentos de incertidumbre, es importante que las empresas sepan que cuentan con el apoyo de las instituciones, y ha defendido que puedan desarrollar su actividad con seguridad jurídica, estabilidad y las máximas garantías para sus inversiones", ha señalado Guillem Ginard.
El ministro Cuerpo se pronunció al respecto durante una comparecencia en Ciudad de México: “Hacemos un seguimiento estrecho de las decisiones de la Administración estadounidense sobre Cuba para minimizar su impacto en las empresas españolas”, dijo.
Cuerpo afirmó que el Gobierno español mantiene un “diálogo permanente” con sus empresas para “ayudarlas y acompañarlas en este momento” y agregó que ese acompañamiento se realiza a través de la Oficina Económica y Comercial de España y de la Secretaría de Estado de Comercio, que actúa “como puente” incluso con las autoridades estadounidenses.
Las inversiones españolas en Cuba son importantes, pero en los últimos años han caído considerablemente. Este junio, el informe de la citada Oficina Económica y Comercial en La Habana registraba 70 operaciones de inversión procedentes de ese país, además de 70 contratos de gestión hotelera. En total, desde 1993 las empresas españolas tienen un stock de 465 millones de euros en Cuba.
Sin embargo, desde 2018 a 2025, el desplome es enorme. En estos ocho años solo se invirtieron 3,4 millones (el 0,7% del total), de los que la inmensa mayoría corresponden a 2020 –3 millones–, apenas 442.230 euros en 2024 y solo 9.990 euros en 2023. Además, en cinco años de ese período no se invirtió ni un euro.
Del total, el mayor monto corresponde a los servicios hoteleros, con un 34%, y le sigue el tabaco, con un 29%. Altadis, la empresa tabacalera española fusionada con una francesa y ahora integrada en el grupo británico Imperial Tobacco, es la mayor inversora en solitario, desde que en 2000 compró el 50% de Habanos S. A. por 439 millones de dólares. Según la información publicada este jueves en el diarioEl País, los ingresos solo de 2024 –827 millones de dólares– duplican esa inversión.
En cuanto a las exportaciones de España a la Isla, en 2024 alcanzaron los 870 millones de dólares, aunque los datos –del último informe publicado– están muy desactualizados, máxime teniendo en cuenta el abismal deterioro de los últimos meses. Para el país europeo, no es un gran cliente (el número 51 en el mundo y octavo en Latinoamérica). “Las empresas exportadoras son en su mayoría pymes. Más de 280 están implantadas en el país mediante delegaciones y más de 60 mediante proyectos de inversión”, dice el documento.
Y a ello se suman las deudas e impagos, tanto con el Estado, como con cientos de compañías, que han incluso fundado la Plataforma de Afectados por los Impagos del Gobierno Cubano, cuyo monto sitúan en cerca de 320 millones de euros.
Las hoteleras españolas siguen fuertemente ligadas al régimen mediante contratos con Cubanacán y Gran Caribe y, mientras se especula si habrá aún más sanciones que afecten a estos intereses, se multiplican los análisis que indican que EE UU busca un trozo en el pastel del turismo cubano.
Mucho más lejos, desde Yakarta, se pronunció este jueves la hotelera indonesia Archipielago International, que comunicó el lunes su salida de Cuba, donde estaba presente con la cadena Aston.
El director de comunicaciones del grupo, Sari Purbaningrum, contó a la agencia EFE que “la situación global es incierta por ahora” y su empresa espera “a ver qué sucede” antes de decidir sobre una posible vuelta a la Isla.
Este jueves, las principales plataformas de viajes no permitían reservar ya habitaciones en ninguno de los seis hoteles que la compañía operaba en la Isla entre ellos Grand Aston Cayo Las Brujas, Aston Panorama Hotel o Aston Costa Verde Beach Resort.