Maduro será juzgado por "conspiración narcoterrorista", asegura la fiscal general de EE UU
Venezuela
- La vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, exige una prueba de vida del gobernante venezolano
- La Unión de Escritores y Artistas de Cuba difunde una declaración de condena "enérgica" por el ataque pero no menciona a Maduro
- Las autoridades cubanas convocan a una concentración, este sábado, en la Tribuna Antiimperialista de La Habana
La Habana/La fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, informó la mañana de este sábado sobre las imputaciones formuladas en el Distrito Sur de Nueva York contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, en el marco de investigaciones por narcotráfico internacional.
De acuerdo con Bondi, Maduro enfrenta cargos por "conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos con fines de ataque contra Estados Unidos".
El anuncio judicial dio marco formal a una secuencia de hechos que, en cuestión de horas, alteró el tablero político regional y colocó a Venezuela en el centro de una crisis de alcance internacional. La captura de Maduro es, por ahora, el principal logro anunciado por Washington tras una intervención que incluyó bombardeos sobre objetivos militares en Caracas y estados cercanos, y que mantiene en vilo a gobiernos, organismos multilaterales y cancillerías de América Latina y Europa.
La madrugada del sábado comenzó con detonaciones y sobrevuelos de aviones militares que se escucharon en distintos puntos de Caracas. En redes sociales circularon imágenes de explosiones, mientras varios usuarios reportaban impactos en Fuerte Tiuna –el principal complejo militar del país– y en la base aérea de La Carlota. Minutos después, el presidente colombiano Gustavo Petro confirmó públicamente que la capital venezolana estaba siendo bombardeada.
El mandatario estadounidense aseguró que la operación se realizó en conjunto con fuerzas del orden y anunció una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago a las 11 am.
El propio presidente Trump confirmó en Truth Social que Estados Unidos había ejecutado "con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela" y que Maduro y su esposa habían sido capturados y sacados "por aire del país". El mandatario estadounidense aseguró que la operación se realizó en conjunto con fuerzas del orden y anunció una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago a las 11 am., donde se darán más detalles.
Mientras tanto, la región ha comenzado a reaccionar. Colombia reforzó la seguridad en su frontera ante una posible oleada de refugiados y Caracas solicitó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU para denunciar los "actos de agresión". En paralelo, el ministro del Interior, Diosdado Cabello, pidió "calma" a la población y llamó a no "facilitar las cosas al enemigo invasor", una exhortación que contrasta con años de militarización del discurso oficial y persecución sistemática de la disidencia interna.
La vicepresidenta Delcy Rodríguez afirmó desde Moscú que se desconocía dónde se encontraba el mandatario y exigió una prueba de vida. El fiscal general, Tarek William Saab, habló de "secuestro" y responsabilizó a Washington de cualquier daño al presidente. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, se alineó con el relato de agresión externa y defensa de la patria, sin ofrecer información verificable sobre la cadena de mando ni sobre el estado real de las fuerzas armadas, debilitadas tras años de purgas políticas.
Desde Estados Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio aseguró que Maduro fue arrestado y que enfrentará un juicio penal en su país, y que no se esperan nuevas acciones militares tras su captura. The New York Times informó que no hubo bajas estadounidenses durante la operación.
El congresista cubanoamericano Mario Díaz-Balart calificó la operación como un "ejemplo de liderazgo decisivo" por parte del gobierno de Estados Unidos. El congresista destacó, en conversación con el periodista Mario J. Pentón, que Maduro ha estado involucrado en el narcotráfico, unas acciones que han desestabilizado la seguridad regional y han puesto en peligro la estabilidad global.
Las reacciones internacionales oscilaron entre la cautela, el apoyo y la condena
Díaz-Balart también acusó al régimen de Maduro de aliarse con los enemigos de Estados Unidos, incluyendo Irán, China, Rusia, Cuba, Hezbolá y Hamás, subrayando que continuar con este comportamiento es "absolutamente irresponsable". El congresista destacó que, mientras otros dudaban, el presidente Trump reconoció la amenaza y actuó con determinación.
Las reacciones internacionales oscilaron entre la cautela, el apoyo y la condena. El Gobierno laborista británico del Reino Unido ha evitado condenar el ataque de EE UU a Venezuela de las últimas horas, y su primer ministro Keir Starmer, se ha limitado a señalar que el Reino Unido "no ha estado envuelto en modo alguno en esta operación". Ed Davey, líder de los Demócratas Liberales, pidió condenar un ataque que calificó de ilegal, aun reconociendo el carácter dictatorial del régimen de Maduro. Jeremy Corbyn lo consideró una acción sin provocación previa y motivada por el control de recursos naturales. Más ambiguo, Nigel Farage admitió la ilegalidad del ataque, pero sugirió que podría tener efectos disuasorios frente a Rusia y China.
En América Latina, el Frente Guasu de Paraguay rechazó "enérgica y categóricamente" la intervención estadounidense y habló de un intento de reinstalar la Doctrina Monroe. Uruguay expresó su preocupación por los ataques aéreos y reiteró que la región debe mantenerse como zona de paz. La Unión Europea evitó pronunciarse sobre el fondo del ataque y priorizó la seguridad de sus ciudadanos, mientras reiteró que considera a Maduro carente de legitimidad y apuesta por una transición pacífica.
Desde La Habana, la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) difundió una declaración de condena "enérgica" a la agresión militar de Estados Unidos, denunciando bombardeos y acusando a Washington de buscar apoderarse del petróleo venezolano. El texto, alineado con el discurso oficial cubano, apeló al derecho internacional y a la solidaridad con el "pueblo hermano", pero evitó cualquier mención a Nicolás Maduro.
La declaración llega unas horas después de que el gobernante Miguel Díaz-Canel lanzara en la red social X una "denuncia y demanda urgente" de reacción de la comunidad internacional ante lo que calificó como un "criminal ataque" de Estados Unidos a Venezuela. Las autoridades han convocado a asistir este sábado a la Tribuna Antiimperialista, en el malecón habanero, para denunciar "la agresión militar" contra el régimen venezolano.