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México, una segunda oportunidad para muchos cubanos con carrera

Migración

La falta oportunidades laborales y el acoso del régimen obligaron a Josué Gutiérrez y Aykel Alvarado a salir y encontrar estabilidad lejos de la Isla

De enero de 2025 a marzo pasado EE UU ha deportado a México a 4.300 cubanos / EFE
14ymedio

09 de junio 2026 - 11:34

Ciudad de México/En la Ciudad de México, a punto de cumplir 27 años en el país, Josué Gutiérrez Carrascal cuenta su historia. Tenía claro desde niño que no quería quedarse en Cuba, pero no lo pudo hacer hasta que tuvo 23 años, en 1999. Fue gracias a una oportunidad que tuvo su padre, quien era doctor en Ciencias Computacionales y recibió una oferta laboral del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en la capital mexicana.

“Por circunstancias de la vida, mi papá daba clases en un Instituto Tecnológico en Zacatepec (Morelos, en el centro de México), lugar donde yo pude concluir mis estudios como ingeniero químico. Necesitaba terminar lo antes posible para trabajar y ser independiente”, dice a 14ymedio.

Al poco tiempo consiguió en el país un trabajo en el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial. Por casi 20 años, Josué vivió tranquilo, pero en México inició un nuevo Gobierno, “de izquierda”, que se convirtió en “un calvario”. Un decreto del ex presidente Andrés Manuel López Obrador –muy cercano al régimen cubano–, al inicio de su sexenio, les quitó de golpe el empleo a cientos de trabajadores del Estado al eliminar lo que llamaba “burocracia dorada” (empleados del Gobierno con salarios altos). “Fui destituido por un decreto presidencial, en una decisión que se tomó desde un escritorio”, lamenta Josué, quien tenía un salario de 25.000 pesos al mes (unos 1.437 dólares), un salario promedio en México.

Sin empleo, no obstante, se abrió una oportunidad. Josué, a la par de sus estudios, siempre ha sido aficionado al béisbol, y sabe de la materia. En un canal deportivo de paga en México hicieron un casting para ser comentarista de pelota. Fue aceptado a los pocos días.

En un canal deportivo de paga en México hicieron un casting para ser comentarista de pelota. Fue aceptado a los pocos días

Semanas después, un amigo que vive en Cuba “tomó una foto del juego de Sultanes (de Monterrey) contra Veracruz del softbol y la sube” a un grupo de WhatsApp en el que hay varios ex compañeros de su juventud. “Decía: ‘aquí escuchando a Josué’. Me ha dado una alegría tremenda. Y agregó: ‘bueno, de hecho todo Cuba lo está escuchando’. O sea, estaba la transmisión en televisión nacional en Cuba, en el Canal 2 (Tele Rebelde), con la narración de origen. Era un juego retransmitido, porque eso había sido ya un mes, mes y medio antes”. En Cuba, dice, “estuve en televisión abierta, sin proponérmelo”.

A más de 1.158 kilómetros, en Tapachula, Chiapas, en la frontera con Guatemala, Aykel Alvarado Pérez tuvo que dejar toda su vida atrás porque el régimen lo acosó. Pese a graduarse de Ingeniería Química en La Habana en 2016 y dominar los idiomas inglés y francés, el Gobierno lo consideró un “desertor porque tenía información delicada”. Había hecho su servicio social obligatorio en un colegio militar de la Secretaría de la Defensa del Interior, donde cursó la preparatoria.

“Regresé y fue frustrante, pues hacía de todo menos algo relacionado con mi profesión. Era una empresa militar que se dedicaba a buscar medios para combatir el crimen organizado”, señala en una extensa entrevista con el medio local mexicano en Chiapas El Diario del Sur.

El joven, que está por cumplir 34 años, cuenta que, dos meses después del fallecimiento de Fidel Castro, cuando aún realizaba su servicio social, le asignaron guardias para evitar que el pueblo se sublevara y, en 2017, al no estar conforme con el rol que tenía, presentó su carta de renuncia. “Haberme dado de baja del Ministerio del Interior me causó graves consecuencias”, recuerda.

“Todo estaba listo. En India me esperaban y ya habían enviado la carta de invitación, pero cuatro días antes de salir no me autorizaron el pasaporte”

Una de ellas fue la prohibición de salir del país durante cinco años. Durante su servicio había sido seleccionado para viajar a la India y participar en un seminario. “Todo estaba listo. En India me esperaban y ya habían enviado la carta de invitación, pero cuatro días antes de salir no me autorizaron el pasaporte”, dice al medio mexicano. Además, el Gobierno le impidió salir del país, pese a haber obtenido dos becas, una en Brasil y otra en la Ciudad de México, y también tuvo que desistir.

Cumplida la sanción, cuando tuvo la oportunidad de dejar la Isla, en octubre de 2024, tomó una mochila y viajó a México utilizando la ruta de los volcanes para salir de Managua hacia el norte del continente. “El 7 de octubre (de 2024) llegué a Tapachula. Llegué sin nada, solo con un poco de esperanza y algo de dinero, no mucho. No conocía nada ni a nadie. Al día siguiente comencé a caminar por las calles en busca de trabajo y el 17 de octubre tuve mi primera oportunidad laboral. Llegué a un hotel como mesero, después me convertí en recepcionista y ahí me sentí protegido, cobijado, como si hubiera llegado a casa. Estaba a salvo”, señala.

“En Tapachula la gente es noble. Es gente buena con los migrantes que venimos en paz y en busca de trabajo. Nos tratan muy bien”, remarca, algo que contrasta con el trato xenófobo que los cubanos han recibido en Cancún en semanas pasadas. Según habitantes de la Supermanzana 23, en el centro del municipio, “son una amenaza” y han buscado expulsarlos luego de culparlos de una serie de robos.

“Inmediatamente acudí a la Comar (Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados) para solicitar refugio”, indica. El proceso fue rápido y, en abril del año pasado, seis meses después, recibió su residencia permanente.

El proceso fue rápido y, en abril del año pasado, seis meses después, recibió su residencia permanente

“Aquí en Tapachula, muchas instituciones que protegen y apoyan a migrantes y personas en movilidad me brindaron asesoría para revalidar mis estudios”, añade. Además, cuenta que, en un mes, validará oficialmente sus estudios en México.

El habanero ha tenido suerte, pues en la ciudad fronteriza, “las personas migrantes enfrentan largos procesos burocráticos para obtener documentos que les permitan moverse legalmente por México”, de acuerdo con reportes de Médicos Sin Fronteras y Human Rights Watch. 

“No pueden trabajar formalmente ni acceder a servicios básicos, como refugio y atención médica. La falta de infraestructura, empleo y servicios en Tapachula agrava la situación. La ciudad no está preparada para recibir a miles de personas de forma prolongada, lo que genera hacinamiento, informalidad y vulnerabilidad extrema”, agrega la ONG.

Actualmente, Aykel Alvarado trabaja en una cafetería donde se desempeña como gerente operacional. Dice que no piensa abandonar Tapachula y que, quizá más adelante, cuando concluya la maestría, buscará un estado donde pueda seguir creciendo profesionalmente.

La precarización de las condiciones de vida en Cuba, la represión y la falta de oportunidades de desarrollo han obligado a millones a dejar el país

La precarización de las condiciones de vida en Cuba, la represión y la falta de oportunidades de desarrollo han obligado a millones a dejar el país. En solo cuatro años, el país, de acuerdo con el estudio independiente del economista y demógrafo cubano Juan Carlos Albizu-Campos, ha perdido casi 24% de su población, hasta rozar los 8 millones. 

Según el último censo oficial del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México (Inegi), en el país hay 25.976 residentes cubanos, lo que la convierte en la séptima comunidad extranjera más grande de México. Sin embargo, la población fluctúa, debido a los que llegar de forma irregular o los que son deportados desde Estados Unidos, que, según cifras de HRW, alcanzan 4.300, entre enero de 2025 y marzo de 2026, “a quienes su propio Gobierno se niega a acoger de vuelta, por lo que se encuentran atrapados en un limbo legal”.

En cuanto a Tapachula, no existe un número claro de cubanos en la ciudad. Según estimaciones del Centro de Dignificación Humana AC, en total hay unos 75 mil migrantes varados tras el cierre de la frontera norte por el endurecimiento de las políticas antimigrantes del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pero sin cifras desagregadas por nacionalidad. Ese punto se ha convertido en una base para las deportaciones desde EE UU. En las últimas semanas han sido retornados 300 mexicanos. De acuerdo con registros oficiales, están llegando hasta cinco vuelos entre jueves, viernes, sábado y domingo.

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