El dólar alcanza los 500 pesos en el mercado informal y 482 en las Cadeca oficiales
Cuba
El “shock energético de carácter excepcional” que sufre el país es el responsable de la situación, señala 'El Toque'
La Habana/Ya había ocurrido en algunos lugares de Cuba, como Holguín, pero es la plataforma El Toque la que marca la pauta generalizada y en su registro ya se refleja la “marca simbólica”: el dólar llegó este martes a 500 pesos en el mercado informal de divisas. Cada vez más lejos de que la tasa flotante oficial, decretada hace casi dos meses, sirva para lo que prometió el Gobierno –revalorizar la moneda nacional–, el dato confirma la tendencia opuesta, la depreciación imparable del CUP. En un momento, además, en que la gasolina solamente se puede comprar en divisa estadounidense.
Solo en enero, el peso se depreció alrededor del 11,5% frente al dólar en el mercado negro, y el euro también ha marcado máximos históricos (a 555 pesos, se cotiza hoy). Esta tendencia se ha reflejado en el mercado cambiario oficial, con una tasa de 482 pesos por dólar en las Cadeca (casas de cambio) y el agravante de que no hay disponibilidad de divisas.
Según explica El Toque con base en el análisis de su Observatorio de Monedas y Finanzas de Cuba (OMFi), el umbral de 500 pesos por dólar “no llega como un episodio especulativo”, y que, a diferencia de episodios de subida anteriores, “la demanda de dólares no ha crecido de forma explosiva”.
Para el OMFi, el comportamiento del mercado cambiario es similar al que observaron cuando, en agosto pasado, el dólar llegó a los 400 CUP
El mercado informal se ha mantenido moderado las primeras semanas del año, indican, “pese a la gravedad del escenario macroeconómico”, referido a la paralización de los envíos de petróleo de Venezuela y México por las presiones de Estados Unidos. La “extraña calma” en el mercado, “aun cuando la tendencia de fondo sigue siendo claramente hacia la depreciación”, puede ser debido, aventura el OMFi, a que la contracción del turismo ha limitado la oferta de dólares pero al mismo tiempo, por “la incertidumbre logística y la parálisis productiva”, se ha reducido la demanda.
En cualquier caso, es el “shock energético de carácter excepcional” que sufre la Isla el responsable de la situación. “Las consecuencias se sienten en toda la economía: interrupciones en la producción, colapso del transporte, dificultades logísticas para las importaciones y una profundización de la escasez de bienes básicos”, resume El Toque.
El panorama “presiona al alza los precios y erosiona aún más el poder adquisitivo de los hogares que dependen de ingresos en pesos cubanos”, detalla el informe, que asevera que la depreciación de la moneda nacional es un “termómetro de la crisis”.
Para el OMFi, el comportamiento del mercado cambiario es similar al que observaron cuando, en agosto pasado, el dólar llegó a los 400 CUP. En aquel momento, explica la nota de El Toque, el dato “parecía un techo psicológico”, pero terminó consolidándose. El Observatorio interpretó el fenómeno entonces como “la expresión de desequilibrios estructurales –caída del PIB, desplome del turismo, dolarización parcial y problemas en la gestión de reservas– y no como un pico especulativo aislado”, un diagnóstico que se refuerza, remacha, ahora que la divisa se cotiza en 500 pesos.
“El aceite subió a 1.200 pesos el litro, la leche en polvo a granel a 1.000 pesos la libra y el carbón está completamente perdido”
Seguirá, además, subiendo. Para febrero, El Toque pronostica un valor estimado de 530 CUP por 1 USD, dentro de un rango de “alta incertidumbre”, entre los 475 y los 590 pesos. “El cruce del dólar por encima de los 500 CUP no es un punto de llegada”, advierte la plataforma.
La tasa flotante, que se suma a las otras dos vigentes –la de 1 x 24 para asignaciones centralizadas del Estado destinadas a bienes y servicios considerados esenciales y la de 1 x 120, para determinadas “entidades con capacidad de generar divisas”, como el turismo–, no ha parado de subir desde que se instauró, el pasado diciembre, aunque siempre a cierta distancia del mercado informal. “La ausencia de reservas líquidas accesibles y de instrumentos creíbles limita la capacidad del Estado para competir de manera sostenida por las divisas”, argumenta el OMFi.
No hace falta que el medio independiente declare eso de que “la depreciación del peso encarece los productos importados, eleva el precio de la canasta básica y profundiza las desigualdades”. Los cubanos lo sufren a diario en sus carnes.
Ciertos alimentos y artículos comienzan a desaparecer de los mercados de la Isla. “Los cigarros que fumo ya no aparecen en ninguna parte, y tampoco el maíz”, lamenta un joven de Sancti Spíritus, “y las botellas de malta de litro y medio se acabaron también”. En su menguada lista de la compra, anota: “El aceite subió a 1.200 pesos el litro, la leche en polvo a granel a 1.000 pesos la libra y el carbón está completamente perdido”.