Una empresa estatal de Pinar del Río busca inversores extranjeros para producir arroz
Cuba
El Gobierno cubano colabora con productores privados para aprovechar su capacidad de importar combustible
Madrid/Ni ayuda vietnamita, ni donaciones chinas: en Cuba no alcanza el arroz y las iniciativas para compensar la carencia se multiplican. Un ejemplo es el de la Empresa Agroindustrial de Granos Los Palacios, en Pinar del Río, que ha lanzado una campaña para captar inversión extranjera.
Para ello, la Cámara de Comercio nacional publicó en sus redes un mensaje en redes y un largo video, en el que promociona la firma estatal como “una de las más grandes productoras de arroz en Cuba”, que “actualmente trabaja en ampliar y optimizar sus capacidades productivas”. Las atractivas imágenes contrastan con las cifras que arroja la producción del grano en el país.
Como recuerda este mismo miércoles Cubadebate, en un extenso reportaje sobre el tema, la Isla pasó de producir 304.000 toneladas de arroz en 2018, a 111.000 en 2025 –que mejoraron ligeramente la debacle de las 80.000 toneladas de 2024–. Para abastecer su consumo interno, la Isla necesita aproximadamente 700.000 toneladas de arroz al año, que cubre en su inmensa mayoría mediante importaciones.
El régimen propone medidas como el “rescate de la tracción animal como solución ante la carencia del combustible”
La crisis energética, recrudecida a raíz de la intervención de EE UU en Venezuela a principios de año, con el bloqueo petrolero, no ha hecho más que empeorar la situación. Para hacerle frente, el régimen propone medidas como el “rescate de la tracción animal como solución ante la carencia del combustible” o, la más reciente solución arreglatodo: la instalación de paneles solares. Pero sobre todo, afirma contar con la colaboración de productores privados.
El presidente del Grupo Empresarial Agrícola, Orlando Lorenzo Linares Morell, aseguró a Cubadebate que “ya se han firmado 15 contratos de producción cooperada con mipymes y tres contratos de servicios productivos con formas de gestión estatal”. En Villa Clara, expuso, “existen contratos de producción agrícola y de servicio y se trabaja en formalizar una empresa mixta que llegue hasta la industria”.
Además, cuentan con “61 contratos de producción cooperada con productores de avanzada”, que ocupan unas 10.000 hectáreas, un proyecto que, explica, está “preparando el escenario para los contratos de empresas mixtas con los productores no estatales”.
Un elemento importante que revela Cubadebate, en apenas un par de líneas, es que los propios productores se están organizando para importar combustible, si bien no se especifica que esto puede realizarse por el permiso concedido por EE UU en febrero y solo para privados. “Se asocian, se pagan desde el exterior y ya ha comenzado la importación”, citan al propio Linares Morell, revelando de nuevo la asociación entre el petróleo comprado por las mipymes y el Estado cubano, algo específicamente prohibido por la norma estadounidense.
En la nota del portal oficialista, no obstante, no se mencionan las asociaciones con empresas vietnamitas para precisamente producir el mismo grano
En la nota del portal oficialista, no obstante, no se mencionan las asociaciones con empresas vietnamitas para precisamente producir el mismo grano. A principios de 2025, una firma del país asiático –de la que no se dio el nombre– se convirtió en la primera entidad extranjera en recibir tierras en Cuba –en principio, 308 hectáreas– para sembrar arroz en una granja al sur de la provincia de Pinar del Río, una experiencia inédita en la Isla desde 1959.
Surgió entonces un experimento de producción de arroz con participación vietnamita en el que la parte asiática aporta la semilla híbrida, los insumos y el asesoramiento técnico, mientras los campesinos usufructuarios cubanos se encargan de la siembra y la cosecha.
Con resultados muy por encima de los rendimientos de los productores locales, lograron unas siete toneladas por hectárea frente a las apenas 1,5 del resto del país, demostrando que el Estado no es capaz de impulsar una producción nacional autosuficiente, y para producir arroz (o casi cualquier cosa) en Cuba, sigue dependiendo de alguien del exterior.
No era la primera vez que el país asiático cooperaba con Cuba en la producción del cereal. Ya lo hizo en el municipio de La Sierpe, en Sancti Spíritus, hasta 2022, cuando decidió cancelar el proyecto cansado de la ineficiencia cubana. En 2025 regresaron los técnicos vietnamitas, para encontrarse con los mismos problemas de burocracia y escasez de combustible que provocaron su salida.
El más reciente envío de China, hace dos semanas, gratuito y destinado al mercado racionado, no ha llegado a todas las bodegas de Las Tunas
Tampoco se habla del acuerdo firmado, el pasado diciembre, entre la empresa estatal Agroind S.A. con el Consorcio Ruso del Arroz, que preveía alcanzar rendimientos superiores a seis toneladas por hectárea, con la siembra inicial de 600 de ellas en La Sierpe, y con la intención de extender la producción hasta 10.000 hectáreas.
Ante el fracaso de la producción nacional, las donaciones dan un respiro, pero la falta de combustible impide el reparto. Así se evidencia al menos en Las Tunas, según informa la propia prensa oficial, donde el más reciente envío de China, hace dos semanas, gratuito y destinado al mercado racionado, no ha llegado a todas las bodegas de la provincia. Periódico 26 lleva, de hecho, dos días ocupándose del asunto.
Este martes, solo había llegado a 286 comercios estatales de los 689 que tiene el territorio, apenas el 40%. Aunque el ritmo de reparto mejoró en la última semana, dice el periódico provincial, solamente avanza en la ciudad de Las Tunas, “mientras el resto del territorio permanece inmóvil”.