Tras casi dos meses preso sin pruebas, el régimen libera a un acusado por carteles contra Díaz-Canel
Presos políticos
Moisés Legrá Díaz estuvo recluido en condiciones de hacinamiento y desnutrición a pesar de que un peritaje policial lo exculpaba
La Habana/Moisés Legrá Díaz fue liberado por el régimen el pasado 7 de abril, tras pasar casi dos meses privado de libertad bajo prisión provisional, en medida cautelar, acusado del delito de “propaganda contra el orden constitucional”.
La detención había ocurrido el 13 de febrero en La Habana, luego de que el joven respondiera a una citación de la Seguridad del Estado en Villa Marista, a raíz de la aparición de carteles en el municipio Arroyo Naranjo con la frase: "Patria y Vida" e insultos al presidente Miguel Díaz-Canel. Del centro de operaciones de la policía política fue trasladado al Combinado del Este, prisión de máxima seguridad.
Según declara para 14ymedio Javier Larrondo, presidente de la ONG Prisoners Defenders, la medida cautelar se le ha retirado a Legrá Díaz después de que los análisis de peritaje caligráfico no pudieran comprobar que los carteles escritos coincidían con su letra. Por tanto, aclara, la liberación de Legra Díaz no es parte de los 51 presos políticos que el régimen prometió excarcelar tras el acuerdo llegado con el Vaticano el pasado marzo. Tampoco de los 2.010 presos, que el Ejecutivo cubano anunció que liberaría a partir de este abril, por el momento, todos comunes.
Legrá Díaz, padre de tres niños y sin antecedentes penales, fue liberado como inocente. Sin embargo, estuvo recluido desde su detención en condiciones de hacinamiento y desnutrición, según denunciaron su madre y organizaciones civiles. Durante las semanas que permaneció bajo prisión provisional, activistas y familiares fueron alertando del deterioro de su salud.
Durante las semanas que permaneció bajo prisión provisional, activistas y familiares fueron alertando del deterioro de su salud
Una de estas organizaciones independientes fue Cubalex, la cual denunció que, aunque a Legrá se le había practicado el peritaje caligráfico para determinar si era autor de los carteles y el resultado había salido negativo, permanecía recluido.
El regreso de Legrá Díaz a su hogar, donde le esperaba su familia, fue confirmado por una llamada de su madre a Martí Noticias: “Ya desde las dos y algo de la tarde Moisés está aquí en la casa con los niños” quienes, describe la madre, “lloraron y abrazaron a su papá”.
La figura penal de “propaganda contra el orden institucional”, incorporada en el Código Penal de 2022, penaliza cualquier expresión crítica que el Estado considere “incitación contra el orden social o el Estado socialista”, sin definir con precisión qué actos constituyen ese delito, lo que la convierte en un instrumento jurídico para perseguir la disidencia.
El caso expone el uso abusivo de la prisión provisional como castigo preventivo, así como la utilización de figuras penales ambiguas para perseguir la libertad de expresión
Cubalex señala que el caso de Legrá Díaz, un padre de familia sin antecedentes penales ni pasado activista, expone el uso abusivo de la prisión provisional como castigo preventivo, así como la utilización de figuras penales ambiguas para perseguir la libertad de expresión.
El mismo delito ha sido aplicado, con solicitudes fiscales que piden hasta nueve años de cárcel, para carteles o pintadas callejeras –como otros casos recientes reportados por 14ymedio– pero también para publicaciones en redes sociales o críticas directas al gobierno, entre los cuales es notable el ejemplo de la condena y encarcelamiento de los jóvenes creadores del colectivo digital El 4tico.