Un tanquero cubano recibe autorización para cargar gas licuado en Venezuela
Venezuela
El 'Eugenia Gas', amarrado en Puerto Jose, llevará el combustible que se usa en la Isla para cocinar
Madrid/Después de dos meses dando tumbos en el Caribe en su búsqueda de gas licuado de petróleo (GLP), usado para cocinar en Cuba, el tanquero Eugenia Gas se encuentra por fin cargando en el puerto venzolano de Jose. El buque, que navega con bandera de Belice, forma parte de la flota de cabotaje cubana y vio frustrado su intento de conseguir combustible en Kingston (Jamaica) hace tres semanas.
“Hasta que el manifiesto de embarque no se haga público, no sabremos quiénes son el cargador, el consignatario y el transportista que están solicitando autorización para la reventa de petróleo de origen venezolano para su uso en Cuba cumpliendo con las recientes sanciones de Estados Unidos”, dice a 14ymedio el experto de la Universidad de Texas, Jorge Piñón.
El especialista, tras confirmar que se está procediendo por fin a cargar el barco pone sobre la mesa las tres dudas fundamentales en torno a lo que será el primer envío de la estatal Pdvsa desde la captura de Nicolás Maduro por EE UU.
La venta puede haberla realizado la petrolera venezolana, pero también Vitol o Trafigura, las dos grandes firmas de comercio de materias primas que, de acuerdo con la prensa internacional, obtuvieron licencias para la reventa de crudo de Pdvsa y que ya han realizado exportaciones a EE UU y varios países europeos.
La venta puede haberla realizado la petrolera venezolana, pero también Vitol o Trafigura, las dos grandes firmas de comercio de materias primas que, de acuerdo con la prensa internacional, obtuvieron licencias para la reventa
También ellas pueden ser las compradoras y transportistas, pero Piñón no descarta a la propia CubaMetales, aunque las sanciones de Washington no contemplan la posibilidad de que el combustible pase por las manos del Estado.
Por último, quedaría por conocer una cuestión fundamental: cuánto ha costado el GLP y quién lo paga. Apenas una semana después de la captura de Maduro, el presidente de EE UU, Donald Trump, afirmó en su red social: "Cuba vivió, durante muchos años, de grandes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela. A cambio, Cuba proporcionó 'servicios de seguridad' a los dos últimos dictadores venezolanos, ¡Pero ya no! "¡No habrá más petróleo ni dinero para Cuba! ¡Cero!”.
A finales de enero, tomó una medida más: la imposición de aranceles a países que entregaran combustible a la Isla. Aunque esos gravámenes quedaron anulados por la decisión del Tribunal Supremo –al acogerse a una norma que los magistrados consideraron inadecuada para ello–, Washington seguía disponiendo de mecanismos para sancionar a los Estados que insistieran en ayudar a La Habana. La situación no solo ha obligado al régimen cubano a tomar medidas radicales de ahorro que repercuten en el día a día de los cubanos, sino que están asfixiando a las mipymes privadas que empezaban a abrirse camino en la Isla
“Tengo proveedores que me dicen: ‘Voy a perder 100 contenedores de pollo, porque está en el puerto, no hay combustible para ir a buscarlo y se va a echar a perder’”, lamentaba el empresario cubanoamericano Hugo Cancio hace pocos días. Solo la pasada semana, la consultora Auge divulgó dos informes que ponían de manifiesto la dimensión de la crisis. En uno de ellos, se concluía que el 78% de 63 empresas entrevistadas reportaron caídas en sus ventas desde que Trump amenazó con aranceles al suministro de petróleo. En el otro, más duro aún, que más del 96% de los emprendimientos privados “enfrentan un impacto que va de severo a catastrófico ante la escasez de combustible”.
La Administración de Trump decidió un giro en los últimos días, según algunas fuentes porque la idea es dejar claro al régimen su dependencia de las decisiones de la Casa Blanca y de que un entendimiento por las buenas será beneficioso para todos
La Administración de Trump decidió un giro en los últimos días, según algunas fuentes porque la idea es dejar claro al régimen su dependencia de las decisiones de la Casa Blanca y de que un entendimiento por las buenas será beneficioso para todos. Así, Washington autorizó la semana pasada la venta de crudo al sector privado, aunque por el momento es en pequeñas cantidades. Este envío de GLP será el primer cargamento venezolano que llega a la Isla desde el 8 de diciembre, cuando el Neptune 6, de la flota fantasma, llegó a Matanzas procedente de Jose con unos 598,000 barriles de crudo Merey 16.
Más tarde arribó el Jasper, con bandera de Camerún y 330.000 barriles de crudo ruso, el 23 de diciembre. EE UU no puso ningún impedimento a la llegada a Matanzas y Santiago de Cuba de este barco, a pesar de estar sancionado por la Unión Europea. Ahora, sigue en entredicho la ruta del Sea Horse, con bandera de Hong Kong y supuestamente cargado con unos 200.000 barriles de combustible ruso para Cuba. Moscú desmintió la pasada semana la información, aunque el tanquero sigue un lento camino hacia el oeste en el Atlántico, y se situaba este domingo a unas 1.463 millas náuticas de la costa norte de Cuba, a una velocidad mínima de 0.8 nudos.
EE UU dispone en estos momentos de varias embarcaciones para tratar de detener un petrolero de estas características, entre ellas los barcos Vincent Danz, John Patterson, Spencer, Richard Dixon, Stone, SAR 26227 y SAR 20313. Todos ellos están a menos de 36 horas de distancia de Cuba.