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Los usuarios de Etecsa preguntan adónde han ido a parar los millones de dólares del 'tarifazo'

Etecsa

Los clientes se quejan de "pagar por un servicio que no pueden consumir" por los apagones y porque el monopolio no ha modernizado sus infraestructuras

Etecsa acumula unos 77.000 reportes de servicios fijos interrumpidos. / 14ymedio
14ymedio

25 de septiembre 2026 - 12:09

La Habana/El 15 de julio de 2025, el primer ministro Manuel Marrero informó ante la Asamblea Nacional que las nuevas medidas de Etecsa habían generado 24.839.000 dólares en apenas 46 días, unos 540.000 dólares diarios, frente a los aproximadamente 10.000 que ingresaba anteriormente. El jefe de Gobierno aseguró entonces que esos recursos serían destinados a la recuperación de la infraestructura, nuevas inversiones y la ampliación y desarrollo de servicios con nuevas tecnologías.

Catorce meses después, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba reconoce que no puede garantizar la estabilidad de buena parte de esos servicios y que ha tenido que reorganizar sus inversiones para intentar mantener activada la infraestructura que ya posee. La explicación, publicada este jueves por Cubadebate, provocó una cascada de comentarios de clientes que volvieron sobre una pregunta que Etecsa no respondió: ¿qué ocurre con el dinero de quienes pagan por un servicio que no pueden utilizar?

El monopolio estatal reconoció que durante el último apagón nacional quedaron fuera de funcionamiento más del 80% de los sitios de radiobases y cerca del 70% de los gabinetes –equipos de telecomunicaciones instalados en distintos puntos de la red–. El tráfico de internet llegó a desplomarse un 58%. Además, Etecsa acumula unos 77.000 reportes de servicios fijos interrumpidos, que atribuye tanto al déficit de recursos como al elevado costo de mantener una tecnología que la propia compañía califica de obsoleta.

Aunque la infraestructura que permite consumir los planes de datos permanezca fuera de servicio, el reloj del paquete continúa corriendo

“Estamos pagando un servicio que no podemos consumir. Dinero que pierde el cliente”, resumió Omar Peña Ávila entre los comentarios publicados por Cubadebate. El usuario reconoce la gravedad de la crisis que atraviesa el país, pero señala que tanto la telefonía fija como la móvil permanecen afectadas mientras los abonados deben continuar pagando para conservar las líneas. “No es razonable”, protesta.

Leonardo Ruz Revilla plantea el mismo problema con los paquetes de datos. El cliente afirma que el mes anterior dejó de consumir más de un gigabyte por la falta de acceso a la red y que, pese a ello, el paquete caducó al alcanzar su fecha límite. “Estoy pagando un servicio que no recibo totalmente”, escribió, antes de pedir que los megas no consumidos debido a las interrupciones puedan acumularse.

Los planes adicionales de datos establecidos por Etecsa tienen una vigencia de 35 días. La contradicción resulta particularmente evidente durante los prolongados apagones, porque aunque la infraestructura que permite consumirlos permanezca fuera de servicio, el reloj del paquete continúa corriendo.

La compañía, sin embargo, sí contempla ajustes cuando se interrumpen otros servicios. En febrero pasado, la Dirección de Protección al Consumidor de Etecsa reconoció el caso de una clienta que había permanecido sin telefonía fija y Nauta Hogar desde noviembre de 2024. Tras comprobar que durante seis meses no había cursado tráfico, la empresa le bonificó 1.800 pesos por el servicio de internet no disfrutado.

Además, la modalidad pospago de Nauta Hogar presentada en diciembre de 2025 permite acumular hasta 1.080 horas no consumidas y prevé ajustes en la factura cuando ocurren interrupciones del servicio. Etecsa dispone, por tanto, de mecanismos de compensación en algunos productos, mientras los usuarios de paquetes móviles reclaman que se aplique un principio similar cuando los apagones les impiden conectarse.

Las quejas publicadas por Cubadebate muestran también que el problema antecede al último colapso eléctrico. Una residente de Marianao asegura que lleva casi un año sin teléfono fijo, pese a tener que seguir pagando y conservar activo Nauta Hogar. Otro cliente le responde que también acumula más de tres años sin telefonía fija y que debe continuar abonando el servicio para no perder la línea.

La empresa sostiene que no resulta viable continuar ampliando la red de acceso –radiobases, gabinetes y zonas wifi– sin garantizar primero el respaldo eléctrico de esa infraestructura

Más grave aún es el testimonio de un lector de Entronque de Herradura, en Consolación del Sur, Pinar del Río. Según relató, tras un accidente de tránsito ocurrido dos semanas antes, en el que un conductor se encontraba en estado crítico, no había comunicaciones para pedir una ambulancia. Un vecino tuvo que trasladarse en automóvil hasta la cabecera municipal para solicitarla personalmente. El comentarista se preguntó qué ocurriría en circunstancias similares ante un infarto o un incendio.

Ante el deterioro, Etecsa ha decidido cambiar sus prioridades. La empresa sostiene que no resulta viable continuar ampliando la red de acceso –radiobases, gabinetes y zonas wifi– sin garantizar primero el respaldo eléctrico de esa infraestructura. Hasta ahora ha dotado con sistemas fotovoltaicos los centros principales de 64 cabeceras municipales, aunque admite que la capacidad instalada no siempre permite mantener los servicios durante las 24 horas. Algunos grupos electrógenos han tenido que trabajar durante más de 20 horas consecutivas.

Etecsa asegura también que la recuperación de sus ingresos desde el segundo semestre de 2025 le ha permitido pagar parte de las deudas vencidas y los servicios internacionales, instalar más de 140 radiobases, ampliar frecuencias para habilitar 4G en más de un centenar y adquirir licencias para aumentar la capacidad de otras 300.

Los clientes, sin embargo, recuerdan la promesa hecha cuando se impusieron las nuevas tarifas. Desde San José de las Lajas, un lector asegura que durante el día los datos móviles no alcanzan los 500 kbps y pregunta qué parte de aquellos millones llegó a su municipio. 

Un último comentarista recuerda que el aumento de ingresos se presentó precisamente como la vía para comprar radiobases, baterías y otras piezas. Tras leer ahora que parte del dinero fue destinado a pagar deudas acumuladas y que la red sigue sin poder ampliarse, deja a Etecsa una advertencia sencilla: “Saquen cuentas que el pueblo saca la suya”.

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