La jabalinista cubana Yulenmis Aguilar, que pensaba en el retiro, logra un récord para España
La atleta reconoce que lleva dos años sumida, en lo deportivo, entre “ansiedad, depresión y lecciones por todos lados”
La Habana/La jabalinista cubana Yulenmis Aguilar cuenta que 15 días antes de su participación en los Juegos Mediterráneos, en Taranto, Italia, se debatía entre seguir o dejarlo todo. “No quería sufrir más, pero me he dado esta última oportunidad”. Finalmente, este martes, la atleta conquistó la medalla de plata con una marca de 65,39 metros, y con ello impuso nuevo récord de España, mejorando la anterior plusmarca nacional que estaba en posesión de Mercedes Chilla con 64,07 metros (2010).
Aguilar superó su mejor lanzamiento oficial en el país ibérico, que tenía fecha de 2022, cuando esperaba la naturalización y competía como cubana. En aquel momento, la atleta lanzó la jabalina a una distancia de 64,17 metros.
La ganadora en los Juegos Mediterráneos fue la serbia Adriana Vilagos con 65,93 metros, seguida de Yulenmis y de la croata Sara Kolak con 62,64 metros.
“¿Qué puedo decirles? Hasta hoy no he asimilado el resultado”, reconoce en sus redes sociales la atleta que con el registro, obtuvo, además, la marca mínima para participar en el próximo Mundial Pekín (2027). Con su lanzamiento, además, logra como cuarta en el ránking mundial del año y, sobre todo, en sus palabras, “volver a ser feliz y hacer felices a los míos”.
Aguilar cuenta que han sido dos años en que en lo deportivo ha estado sumida entre “ansiedad, depresión y lecciones por todos lados”.
La atleta ha sabido sobreponerse a la pesadilla del Campeonato de Europa de Birmingham el pasado 16 de agosto, cuando ni siquiera fue capaz de pasar a la última fase de la final y se quedó muy lejos de sus mejores registros con un lanzamiento de 57,06 metros, un golpe en lo anímico, pues venía de ser campeona de España con 61,83 metros.
Le perseguía la maldición de una lesión de codo, que hace más de un año la obligó a parar y pasar por el quirófano. “Fue una operación complicada” y en el proceso de rehabilitación hubo momentos en que estuvo “hundida en lo más profundo de la depresión, les podría decir que ha sido mi resiliencia”.
La atleta afincada en Oleiros encontró en España su lugar en el mundo tras abandonar la Isla en 2018, cuando fue ninguneada por las autoridades deportivas
Aguilar llegó a Taranto, Italia, con el objetivo de mostrar su fuerza interna y contribuir a la confianza y el trabajo de “mi equipo, en especial mi querido míster (entrenador Raimundo Fernández) y mi pareja que me han aguantado como siempre”.
La atleta afincada en Oleiros encontró en España su lugar en el mundo tras abandonar la Isla en 2018, cuando fue ninguneada por las autoridades deportivas. Así lo contó la atleta en 2024 a la Real Federación Española de Atletismo, a la que aseguró que ya no se considera “para nada cubana”.
No olvida Aguilar que tras ganar el bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Colombia (2018), sus entrenadores le dijeron que “no contaban con ella para la siguiente temporada”, lo que marcó un antes y un después en la vida de la deportista. “Llegué (a España) muy mal, rota físicamente por muchos sitios, pesaba casi 80 kilos, parecía que no había hecho deporte nunca, así de claro. No había perdido el brazo, como decimos los lanzadores, pero llegué fatal y nos pusimos a trabajar muy en serio”, recordó.
Aguilar fue una de los 21 deportistas cubanos que representaron a otros países en los Juegos Olímpicos de París y más de 1.000 atletas y entrenadores que se han fugado de las delegaciones de la Isla en poco más de una década en el marco de eventos internacionales.