APOYO
Para ayudar a 14ymedio

Irán ejecuta a los tres primeros condenados por su participación en las protestas de enero

Guerra

Millones de barriles en el mar: el crudo iraní anclado ante Singapur y con destino a China

En lo que va de marzo, Kpler ha identificado 11 petroleros iraníes transitando por Ormuz. Siete de ellos con bandera iraní. / EFE/Olivier Hoslet
EFE

19 de marzo 2026 - 09:43

Madrid/Las autoridades iraníes anunciaron este jueves las tres primeras ejecuciones de presos condenados por su participación en las protestas de enero, en las que supuestamente mataron a dos agentes de seguridad.

“Los tres condenados fueron ahorcados en la ciudad de Qom tras ser declarados culpables de asesinato y de llevar a cabo acciones operativas en favor de Israel y Estados Unidos”, informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.

Los ejecutados han sido identificados como Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeid Davudi y fueron sentenciados a muerte por el delito de moharebeh (enemistad contra Dios), concepto legal utilizado para castigar delitos contra la seguridad pública, el islam y el espionaje.

Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeid Davudi y fueron sentenciados a muerte por el delito de moharebeh (enemistad contra Dios), concepto legal utilizado para castigar delitos contra la seguridad pública, el islam y el espionaje

Según Mizan, las ejecuciones se produjeron después de que el Tribunal Supremo confirmara las sentencias y de que “se completaran los procedimientos legales, en presencia de abogados defensores”.

De acuerdo con las autoridades, los hechos se remontan al 8 de enero, cuando los acusados atacaron con armas blancas a dos agentes de seguridad en dos puntos de la ciudad de Qom (norte), causándoles la muerte.

Las autoridades señalaron que los tres fueron detenidos en operaciones de seguridad e inteligencia y que confesaron los hechos durante las distintas fases del proceso judicial, además de reconstruir detalladamente el crimen.

Las protestas antigubernamentales de enero, que pedían el fin de la República Islámica, fueron apagadas tras una brutal represión que causó la muerte de 3.117 personas, según el balance oficial, aunque organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en EE UU, situaron la cifra en más de 7.000 y continúan verificando otros 11.000 casos, mientras estiman 53.000 detenidos.

Además, durante 2025 Irán ejecutó a 1.500 personas, según datos de la ONU, lo que representa un aumento del 50% de ahorcados respecto al año anterior.

La guerra continúa, mientras tanto, con la advertencia de la Guardia Revolucionaria de este jueves, que dijo que seguirá atacando la infraestructura energética de los aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico hasta su "completa destrucción", si se repiten los ataques contra instalaciones de Irán.

"Les advertimos una vez más que han cometido un grave error al atacar la infraestructura energética de la República Islámica. Si esto se repite, no cesaremos en los ataques contra su infraestructura energética y la de sus aliados hasta su completa destrucción", advirtió en un comunicado publicado por la agencia Fars.

Irán atacó en la noche del miércoles la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo de Israel contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní. La Guardia Revolucionaria amenazó con una respuesta "mucho más severa" la próxima vez en caso de que sus instalaciones vuelvan a ser atacadas.

Irán atacó en la noche del miércoles la refinería de Ras Laffan en Catar, entre otros objetivos, en respuesta a un bombardeo previo de Israel contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, en la costa sur iraní

En su mensaje, el cuerpo militar de elite indicó que "no tenía intención de extender el alcance de la guerra a las instalaciones petroleras ni de perjudicar las economías de los países amigos y vecinos", pero que con la agresión a Pars Sur, considera que se ha entrado "en una nueva fase de la guerra".

"La necesidad de defender la infraestructura iraní nos obligó a atacar las instalaciones energéticas vinculadas a Estados Unidos y a sus socios", subrayó.

Uno de los ataques iraníes del miércoles más graves fue el que afectó a la mencionada refinería de Ras Laffan, la principal de gas natural licuado de Catar, que sufrió un incendio y serios daños. Además, restos de misiles impactaron este jueves en Abu Dabi en las instalaciones de gas de Habshan y en el yacimiento de Bab, que fueron clausurados.

Tras el bombardeo a Pars Sur, la Guardia Revolucionaria advirtió que las instalaciones petroleras en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Catar "se han convertido en blancos legítimos y serán atacados en las próximas horas".

Desde el inicio del conflicto, Irán ha lanzado ataques con misiles y drones contra los países del golfo Pérsico, aunque hasta ahora iban dirigidos principalmente contra bases militares e instalaciones utilizadas por el Ejército estadounidense.

Y en plena crisis energética por la escalada de precios, millones de barriles de petróleo sancionado, en su mayoría procedente de Irán, avanzan a diario hacia el estrecho de Malaca, un angosto corredor frente a las costas de Singapur, entre otros países, donde aguardan flotando a ser entregados a su mayor comprador: China.

Pese a las obstrucciones al tránsito que el propio Irán impone en el estrecho de Ormuz desde que empezaron los ataques de EE UU e Israel contra el país persa el 28 de febrero, Teherán mantiene sus exportaciones y sigue enviando crudo sancionado a través de estas aguas.

Teherán mantiene sus exportaciones y sigue enviando crudo sancionado a través de estas aguas a un ritmo de 1,3 millones de barriles al día

Lo hace a un ritmo de unos 1,3 millones de barriles diarios desde el 1 de marzo, asegura a EFE Muyu Xu, analista sénior de materias primas de Kpler. En 2025, el promedio fue de 1,69.

De la cantidad de barriles que Irán saca a diario por Ormuz –que en tiempos de paz canaliza en torno al 20 % del petróleo y la cuarta parte del gas natural licuado (GNL) global– y aguas circundantes, Irán envía alrededor de un millón hacia Asia oriental, indica Kpler, en consonancia con otras consultoras y publicaciones.

Y a un punto clave en particular: el estrecho de Malaca, donde flotan ahora mismo 72 millones de barriles vinculados a la llamada "flota fantasma" iraní, como se conoce al conjunto de buques de propiedad opaca utilizados para transportar hidrocarburos sancionados.

Benjamin Tang, investigador jefe de S&P Global Commodities at Sea, situaba a comienzos de mes, según dijo a EFE, en unos 233 los millones de barriles procedentes de todo Oriente Medio en dirección a Asia o en la región, la que más importa energía del Golfo.

Los mares del Sudeste Asiático son, de acuerdo con analistas, escenario crucial de las transferencias buque a buque de crudo iraní sancionado. En estas operaciones, el cargamento cambia de embarcación y a veces se reetiqueta para dificultar el rastreo de su origen antes de ser entregado a compradores, sobre todo refinerías independientes chinas, de acuerdo con fuentes consultadas.

El lobby estadounidense United Against Nuclear Iran (UANI), que monitorea el comercio de crudo del país persa y la evasión de sanciones, denuncia que el petróleo de Teherán se mezcla con combustible malasio y se comercializa bajo la etiqueta "'Malaysian blend'" ("mezcla malasia") para opacar su procedencia.

Las autoridades de Malasia, contactadas por EFE junto con las de Singapur, sin haber obtenido respuesta, han argumentado en anteriores ocasiones que no existe evidencia suficiente sobre transferencias frente a sus costas y que carecen de capacidad para vigilarlas.

Pekín es desde hace tiempo el principal importador de petróleo iraní, absorbiendo alrededor del 90% de su producción, si bien este solo representa alrededor del 10% de sus importaciones de crudo, aunque sin contar el posible petróleo reetiquetado.

El petróleo de Teherán se mezcla con combustible malasio y se comercializa bajo la etiqueta "'Malaysian blend'" ("mezcla malasia") para opacar su procedencia

En febrero, cuando el presidente Donald Trump intensificó sus amenazas sobre ataques a Irán, las exportaciones de combustible de la república islámica –muestra Kpler– alcanzaron su nivel más alto desde julio de 2018, con 2,15 millones de barriles diarios.

"Irán aceleró las cargas de crudo durante la semana del 16 de febrero y llegó a alcanzar un ritmo de 3,78 millones de barriles diarios, lo que sugiere que pudo haber adelantado envíos en previsión de una posible guerra", relata Muyu.

Tras el inicio de la guerra, la flota en la sombra implicada en el comercio de crudo iraní sigue desempeñando su papel en el transporte de barriles hacia compradores finales, añade Muyu, que remarca son sobre todo refinerías independientes chinas.

En lo que va de marzo, Kpler ha identificado 11 petroleros iraníes transitando por Ormuz. Siete de ellos con bandera iraní y el resto con insignias de Palau, San Marino, Islas Marshall y Barbados.

En paralelo, países como India y Pakistán han anunciado que han podido movilizar de manera segura algunos barcos en los últimos días, en línea con las exenciones que analistas sostienen que ciertas naciones reciben por parte de Irán. China, mientras, evita pronunciarse al respecto.

Malaca no solo alberga crudo iraní: Muyu contabiliza que anclados en Malaca hay otros 11 millones de barriles con combustible ruso y 6,3 millones con crudo venezolano.

A fin de contener la escalada de precios (con el barril de brent por encima de los 110 dólares este jueves), Washington autorizó recientemente y de forma temporal la compra de petróleo ruso en tránsito.

El que se encuentra en Malaca, convertida en una suerte de reserva flotante de hidrocarburos sancionados, fluye, según expertos, cada vez más hacia India, lo que podría hacer disminuir las importaciones de refinerías chinas, otro habitual cliente.

No hay comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último