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Permanecen detenidos 676 cubanos condenados por el 11J

A finales de febrero, Prisoners Defenders registró 1.067 presos políticos en las cárceles de la Isla

En la cacería de brujas que siguió a aquel día, el Gobierno detuvo a 1.580 manifestantes / 14ymedio
Juan Izquierdo

13 de marzo 2024 - 22:16

La Habana/Con dos recientes infartos en su hoja clínica y una condena de 15 años de prisión, el preso político Wilfredo Castillo recibió la semana pasada una licencia para salir de la cárcel de Agüica, en Matanzas, durante un año. Ojeroso y delgado, su más reciente fotografía –en un salón de hospital– es elocuente sobre la salud de un hombre de 55 años que, junto a cientos de cubanos en toda la Isla, sufrió las consecuencias de salir a protestar el 11 de julio de 2021 (11J). 

En la cacería de brujas que siguió a aquel día, el Gobierno detuvo a 1.580 manifestantes, de los cuales 676 permanecen detenidos. La excarcelación temporal de Castillo es la noticia más reciente que se ha tenido de aquel grupo inicial, al que –tras varias protestas relevantes en años pasados– se han sumado varios cientos de nombres. Incluyendo el 11J y hasta febrero de este año, según varias organizaciones, se ha detenido a más de 1.900 manifestantes, 1.067 de los cuales siguen presos, entre ellos el artista Luis Manuel Otero Alcántara y el opositor José Daniel Ferrer

Solo 18 de los que fueron condenados por salir a las calles el 11J están libres y siguen viviendo en Cuba, según la ONG Justicia 11J. Otros 80 marcharon al exilio –sobre todo a EE UU, España y el resto de Europa–, han reanudado su activismo fuera del país.

El 11J no solo fue un parteaguas para la oposición, sino que modificó el paisaje de las organizaciones defensoras de los derechos humanos dentro y fuera de la Isla

Fuera de la cárcel, pero cumpliendo algún tipo de condena, hay 663 manifestantes. Las sanciones incluyen prisión domiciliaria, restricción de movilidad, trabajo correccional, multas y fianzas. Además de la de Castillo, solo se han concedido otras dos licencias extrapenales por el grave estado de salud del recluso: las de Juan Carlos Izquierdo, en Mayabeque, y Mario Josué Prieto Ricardo, en Holguín. 

El inventario de Justicia 11J no cuenta con datos de 141 de los detenidos tras las protestas, pero sí lleva el registro de quienes, además de participar –y ser encarcelados– en esa fecha, participaron en la organización de la Marcha Cívica del 15 de noviembre de 2021, y en las protestas de 2022 –incluyendo la de Nuevitas, Camagüey, en agosto de ese año– y 2023. 

El 11J no solo fue un parteaguas para la oposición, sino que modificó el paisaje de las organizaciones defensoras de los derechos humanos dentro y fuera de la Isla. Tras el fragor de la protesta surgieron varios observatorios e instituciones preocupados por contabilizar a los detenidos y hacer visibles, junto a la prensa independiente, la represión y las condiciones precarias a que están sometidos en prisión.

“¿Lo más duro de la cárcel? En la cárcel todo es duro, no hay nada correcto, no hay nada bonito, solo depresión, hambre”, contaba este miércoles a Martí Noticias Osain Denis Trujillo, liberado este lunes en Cárdenas, Matanzas, después de cumplir una pena de dos años y ocho meses. Trujillo fue golpeado y arrestado en su propia casa el 12 de julio, delante de su mujer y su hija, por un comando armado. “Me montaron en la guagüita, me pegaron corriente”, relató. “Fui encarcelado injustamente. A mí no me dieron cambio de régimen, no me dieron mínima, no me dieron libertad condicional”.

“¿Lo más duro de la cárcel? En la cárcel todo es duro, no hay nada correcto, no hay nada bonito, solo depresión, hambre”

Para Trujillo, la situación que llevó al estallido no ha cambiado –acaso ha empeorado– y en la cárcel también se sienten las consecuencias de la crisis: “Lo que se está hoy mismo dando en la prisión es arroz, agua de calabaza y lo que nosotros le decimos ‘pasta eléctrica’. La copa –ración de arroz– cada vez es más pequeña. En el desayuno, agua de calabaza caliente o algún té de hierbas”, añadió. 

Varios de los que protestaron el 11J o el día siguiente son periodistas independientes, como Carlos Michel Morales, que fue excarcelado este miércoles en Caibarién, Villa Clara, tras dos años y diez meses preso. Una imagen del reportero, tan delgado y maltratado como Castillo, circuló en las redes sociales. El ex preso, aseguran sus allegados, tiene problemas de salud derivados de la malnutrición, los golpes de los carceleros y las huelgas de hambre que realizó mientras estaba tras las rejas.

En enero pasado, también fue excarcelada Yusmely Moreno González, condenada a tres años de cárcel por protestar en el poblado Surgidero de Batabanó, en la provincia de Mayabeque.

Prisoners Defenders (PD) –que incluye en su inventario, como otras organizaciones, a quienes han protestado en los últimos años antes y después del 11J– reportó en su más reciente informe la existencia de 1.067 presos políticos en las cárceles cubanas al cierre de febrero de 2024. La cifra supone un repunte de los encarcelamientos, con 9 arrestos solo en febrero y 22 en lo que va de año. 

El tema, alega PD, ha ido ganando un terreno importante en los debates internacionales sobre Cuba. Una resolución del Parlamento Europeo del 29 de febrero de 2024, subraya la organización, denunció en términos claros el aumento drástico de presos políticos y la tendencia del régimen a encarcelar cada vez más opositores. Además, a los parlamentarios les consta no solo el número de presos que cumplen condena actualmente, sino los más de 11.000 casos de condenas “predelictivas” a quienes, alega PD, no cometieron delito alguno.

En enero pasado, también fue excarcelada Yusmely Moreno González, condenada a tres años de cárcel por protestar en el poblado Surgidero de Batabanó, en la provincia de Mayabeque

El informe señala que el World Prison Brief, redactado por el Instituto para Investigaciones sobre la Delincuencia y la Justicia, colocó a Cuba en el segundo puesto mundial en su índice de encarcelamientos, el pasado enero, teniendo en cuenta el número de presos de la Isla. 

De los 1.067 reclusos contados por PD, 30 son menores de edad, un dato que el Gobierno cubano reconoció en Naciones Unidas, alegando que estaban en “escuelas de formación integral” pero ocultando que dichas instalaciones son verdaderos centros penitenciarios. 

El irrespeto del régimen hacia las presas –115– y hacia las mujeres transexuales –dos, encarceladas en prisiones para hombres– también ha sido cifrado en numerosos testimonios, entre ellos el de las hermanas María Cristina y Angélica Garrido, presas en Mayabeque y condenadas a 7 y 3 años, respectivamente.  

Aunque los números hablan por sí solos, la verdadera tragedia que el régimen provocó tras el 11J la sufren con mayor contundencia las familias de los presos. Este miércoles, Wilber Aguilar, padre del preso Walnier Aguilar, envió un mensaje a su hijo en su cumpleaños 24. Durante su última visita a la prisión, relató el hombre, la familia le deseó “bendiciones”, no “felicidad”, porque no tienen “nada que celebrar” mientras el joven permanezca en prisión. Sin embargo, quienes visitaban a otros reclusos detuvieron su visita y mostraron su solidaridad con los Aguilar. “Estoy tratando de convertir todo este dolor en fuerza”, concluyó. 

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