Sherritt suspende el plan para salir de Cuba a pesar de las sanciones de EE UU a Moa Nickel
EE UU-Cuba
La minera canadiense aún mantiene paralizadas sus operaciones y admite que hay "riesgos financieros graves"
La Habana/La compañía canadiense Sherritt International anunció este martes en un comunicado que suspende sus planes de disolver sus intereses en Cuba, incluida la empresa mixta Moa Nickel S.A., con la que produce níquel y cobalto en minas en Holguín. El conglomerado revierte, así, la decisión comunicada hace apenas 12 días de cancelar todas las actividades de empresas conjuntas en la Isla con efecto inmediato y repatriar a sus empleados.
Según un comunicado emitido entonces, Sherritt esgrimía la orden ejecutiva firmada por el presidente estadounidense, Donald Trump, el pasado 4 de mayo, que ponía en la mira a ciudadanos y entidades no estadounidenses que realicen negocios en la Isla. Justo horas después de que la canadiense hiciera pública aquella determinación, el Departamento de Estado de EE UU incluía en su lista de sancionados –junto a Gaesa y la presidenta del conglomerado militar, Ania Guillermina Lastres Morera– a Moa Nickel.
El freno a la medida este martes, informó la firma, tiene lugar luego de “nuevas consultas con asesores, partes interesadas y autoridades gubernamentales pertinentes, y a la luz de la información adicional de la que dispone actualmente la corporación”.
El freno a la medida tiene lugar luego de “nuevas consultas con asesores, partes interesadas y autoridades gubernamentales”
La empresa con sede en Toronto dijo que mantendría la suspensión de su participación directa en actividades de empresas conjuntas en Cuba mientras continúan las conversaciones sobre cómo responder a las sanciones estadounidenses ampliadas.
Sherritt afirmó que también estaba evaluando “una posible oportunidad para preservar el valor de la empresa”, pero remarcó que “no se puede garantizar que dichas medidas o transacciones se concreten de manera oportuna”.
Asimismo, advirtió, en cualquier caso, que, a menos que se resuelva la situación, se enfrenta a graves dificultades operativas, financieras y legales, incluida su capacidad para cumplir con los convenios de deuda.
En su comunicado del 7 de mayo, Sherritt señaló que no había sido “designado formalmente bajo la orden ejecutiva. Sin embargo, tal designación podría ocurrir en cualquier momento”. La mera emisión de la orden de Trump, proseguía, creaba “condiciones que alteran materialmente la capacidad de la Corporación para operar en el curso ordinario, incluidas las actividades relacionadas con las operaciones de la empresa conjunta cubana”.
Sherritt señaló que no había sido “designado formalmente bajo la orden ejecutiva. Sin embargo, tal designación podría ocurrir en cualquier momento”
Según sus explicaciones, la orden ejecutiva de la Administración estadounidense albergaba otros posibles problemas, como el hecho de que proveedores de cualquier tipo –financieros o materiales– pudieran dejar de apoyar sus operaciones u otras actividades. Además, indicó en ese momento que sus asesores seguirán evaluando las implicaciones de la medida, algo que terminó por tomar en cuenta para el anuncio de este martes.
De acuerdo con la legislación cubana, cuando hay contratos firmados entre una empresa con participación del Estado cubano ninguna de las partes se puede retirar sin dar ciertos pasos previos, entre ellos un preaviso.
La asociación estatal con Sherritt es una fuente clave de divisas para Cuba, sin bien las últimas cifras de la canadiense reportaron que las cosas en la Isla no iban bien.
En febrero, la compañía había anunciado que pausaba sus operaciones mineras
En febrero, la compañía había anunciado que pausaba sus operaciones mineras y ponía en espera la planta de procesamiento en Moa, Holguín. La decisión se tomó tras haber recibido una notificación de que las entregas de combustible planificadas para Moa no se cumplirían y se desconocía el plazo para la reanudación de las entregas.
Además, el año pasado sus ganancias fueron mucho menores de lo que preveían. Sherritt esperaba extraer entre 31.000 y 33.000 toneladas de níquel el año pasado, pero solo logró 25.240, lo que supone casi un 17% menos que lo conseguido en 2024. De cobalto, preveía sacar 3.300 toneladas y sin embargo se quedó en 2.729 al cierre del ejercicio, cerca de un 15% menos en la comparativa interanual. Además, los ingresos de Sherritt en el segundo trimestre de 2025 cayeron a 43,7 millones de dólares, desde los 51,4 millones del mismo período de 2024.