Los médicos cubanos en Calabria admiten que dan hasta la mitad de su salario al régimen
Salud
El presidente de la región, Roberto Occhiuto, revela que ya la Administración de Joe Biden intentó presionarle para que suspendiera la cooperación
Madrid/Era un secreto a voces, pero una doctora cubana contratada en Calabria ha contado por primera vez sin tapujos que parte del salario que le pagan directamente las autoridades sanitarias de esa región Italiana va al Estado cubano. "Todos somos conscientes de la situación económica que atraviesa Cuba. Es una contribución que hacemos voluntariamente porque Cuba nos formó, nos educó y nos hizo médicos", ha contado Zoila Yakelín Arévalo Cruz, entrevistada por Associated Press.
Las donaciones llegan a ser la mitad de su sueldo, según cuenta el corresponsal de la agencia estadounidense en Italia, que se ha desplazado a la región, ubicada en el extremo sur de la península, para hablar de la única parte de Europa que recibe médicos mediante un acuerdo con la Isla.
Roberto Occhiuto, presidente de la región, se ha convertido en uno de los pocos dirigentes políticos que se ha plantado ante las exigencias de la Administración de Donald Trump, aunque también de la de su antecesor. La revelación la hace el político, de viva voz: "Tuve algunas presiones también durante el Gobierno de Biden. Pero aumentó con Trump", advierte.
El gobernante se ríe, incluso, de que el régimen cubano lo haya convertido en un personaje casi épico. "¿Se imaginan? ¡Que salió una foto mía en 'Granma'!"
El gobernante se ríe, incluso, de que el régimen cubano lo haya convertido en un personaje casi épico. "¿Se imaginan? ¡Que salió una foto mía en Granma!", dijo entre risas a AP. Occhiuto es un alto cargo del partido fundado por Silvio Berlusconi Forza Italia, con “fuertes raíces en el sentimiento anticomunista”, como lo describe el reportero.
Sin embargo, el dirigente ha tenido que rendirse a la evidencia y dice que aunque el socialismo cubano no encaje con sus posturas políticas, la región depende de ellos. El pasado febrero se comprometió con el embajador de EE UU en Cuba, Mike Hammer, a seguir trabajando en incentivos para contratar a calabreses, por el momento las cosas siguen como estaban.
"Le reiteré al embajador Hammer de Estados Unidos que necesitaba mantener los hospitales abiertos y que tengo la intención de mantener en sus puestos a los médicos cubanos que actualmente están en Italia", insiste Occhiuto, una postura que ya dejó clara a principios de año y en la que sigue inamovible. Su intención era triplicar el número de cubanos, pero –aparentemente– a ese punto no ha llegado.
La región de Calabria es, repasa AP, la última en atención sanitaria del país, fiel reflejo de un país en el que el norte industrial es muy rico, frente a un sur menos desarrollado: los salarios de sus profesionales son un 30% más bajos y la tasa de desempleo es el doble que la media nacional. Por si fuera poco, la mafia y la corrupción expulsaron, décadas atrás, a miles de profesionales que se fueron al norte en busca de mejores condiciones.
Calabria ocupa el último lugar entre las 20 regiones de Italia en acceso a la atención sanitaria pública, según el Ministerio de Salud. "Era un desastre. Yo mantenía la sala de urgencias abierta completamente solo", dice el médico jefe del hospital de Polistena, Francesco Moschella.
"Para un país del primer mundo, Europa, teníamos una idea completamente distinta. No pensábamos que la falta de médicos fuera tan grave", cuenta la especialista cubana entrevistada, que dejó a su hijo en la Isla, en 2023, y ahora trabaja en urgencias, en un centro médico de Polistenia, con otros seis médicos cubanos de los 12 en total con que cuenta la institución. "En este hospital había filas que duraban hasta ocho o 12 horas. Ahora, gracias a nuestro trabajo, en menos de una hora un médico te atiende", asegura. Su nivel de italiano ya es fluido y, ha aprendido un poco de calabrés hablando con sus pacientes.
"Son inteligentes, tienen empatía y también son humildes, algo que no se ve a menudo en los médicos italianos", dijo a AP una vecina, Maria Morano. "Tenemos suerte de que vinieran; de lo contrario, nuestro hospital habría cerrado"
"Son inteligentes, tienen empatía y también son humildes, algo que no se ve a menudo en los médicos italianos", dijo a AP una vecina, Maria Morano. "Tenemos suerte de que vinieran; de lo contrario, nuestro hospital habría cerrado".
Calabria firmó el primer acuerdo con Cuba en 2022, con la presencia del ministro cubano de Salud, José Ángel Portal Miranda, y su homólogo italiano, Orazio Schillaci. En aquel momento, la prensa local italiana dijo que por cada uno de ellos se abonaban 3.500 euros en concepto de salario y 1.200 euros por mantenimiento, alojamiento, viajes y formación.
Posteriormente, las condiciones se modificaron, pasando a ser contratos individuales. Actualmente, afirma Occhiuto, hay 63 médicos cubanos que estuvieron en Calabria a través del Estado que han solicitado regresar con la actual modalidad. Los médicos cobran su salario, cuyo importe se desconoce, en cuentas de bancos italianos. "No nos consideramos en absoluto esclavos modernos, como alguien lo llamó. Amamos a nuestro país, hacemos una contribución económica y estamos felices de hacerlo", admite otra sanitaria de la Isla, la cardióloga cubana Daisy Luperon Loforte.
EE UU lleva más de un año y medio embarcado en reducir los ingresos del Gobierno cubano en concepto de exportación de servicios médicos y lo ha conseguido en gran parte. Países como Jamaica, Honduras, Guatemala, Antigua y Barbuda, Dominica, Guyana y San Vicente y las Granadinas han cambiado sus acuerdos o los han roto. De momento, México, varios países del Golfo Pérsico y Calabria resisten.