Sherritt despide a casi la mitad de sus trabajadores en Canadá
Minas
Pese a la autorización dada por EE UU de importar combustible para reanudar sus actividades en Cuba, la empresa se ha quedado sin níquel y cobalto
Madrid/Casi la mitad de la plantilla canadiense de la minera Sherritt International será despedida en los próximos tres meses como consecuencia de la suspensión de las operaciones en Cuba, según ha anunciado la propia compañía. El número de afectados asciende a 280, un 47% del total de trabajadores de la empresa.
La refinería de Fort Saskatchewan, en Alberta, tuvo que detener sus operaciones en junio, cuando se quedó sin el níquel y el cobalto procedentes de la Isla a raíz, asimismo, del cese de actividades en las minas cubanas. Esa decisión se anunció el 7 de mayo, como consecuencia de la entrada en vigor de la orden ejecutiva firmada por el presidente de EE UU, Donald Trump, apenas tres días antes y en la que se advertía de sanciones a cualquier entidad y persona que realizara negocios con el régimen cubano.
“Sherritt no ha sido designado formalmente bajo la orden ejecutiva. Sin embargo, tal designación podría ocurrir en cualquier momento. En cualquier caso, su mera emisión crea condiciones que alteran materialmente la capacidad de la Corporación para operar en el curso ordinario, incluidas las actividades relacionadas con las operaciones de la empresa conjunta cubana”, dijo entonces en un comunicado. La decisión llevó aparejadas otras dos medidas: la renuncia de toda la junta directiva y el regreso a la Isla de los empleados cubanos en la planta de Canadá.
a decisión llevó aparejadas otras dos medidas: la renuncia de toda la junta directiva y el regreso a la Isla de los empleados cubanos en la planta de Canadá
La minera lleva meses trabajando, desde entonces, en encontrar una salida a la situación, que ha comprometido seriamente sus cuentas, además de poner de manifiesto una “vulnerabilidad inusual en la cadena de suministro y minerales críticos de América del Norte”, señala Bloomberg. La de Alberta es, según la compañía, la única refinería de cobalto significativa de la región y una de las tres que hay de níquel, pero depende del suministro de Cuba. El cobalto se utiliza en la industria tecnológica, la fabricación de aleaciones, la medicina y la biología.
Este miércoles, el presidente interino y director ejecutivo de la compañía, Peter Hancock, dijo que Sherritt sigue centrada en la restauración de las operaciones, que dependen de las aprobaciones del Gobierno estadounidense.
El pasado 19 de octubre se comunicó que el Departamento del Tesoro había concedido una licencia específica para comprar y entregar combustible, fueloil y azufre a la planta de Moa Nickel, en Holguín, que la canadiense comparte con el Estado cubano. Esta era la primera de una serie de licencias de emergencia de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (Ofac) que la compañía está tramitando junto a la estadounidense Gillon Capital para recuperar el negocio, tanto en la extracción y procesamiento, que dependen de la Isla, como en la refinación en Alberta.
Todo apunta a que Gillon Capital –vinculada a Ray Washburne, un ex funcionario de la Administración de Trump– se quedará con el control de la minera. En mayo trascendió que la estadounidense había firmado una oferta preliminar no vinculante para adquirir el 55% de las acciones de la canadiense. En agosto se supo que había otra propuesta sobre la mesa, la de un consorcio liderado por el gigante suizo Glencore, con un inversor “ancla” estadounidense, el empresario petrolero Albert Huddleston.
Sin embargo, del comunicado de octubre informando de la concesión de la licencia se desprende que Gillon Capital se ha impuesto, ya que ambas pidieron al Tesoro de EE UU que estudie una operación más amplia, en la que un fondo de inversión con sede en ese país adquirirá una participación mayoritaria. Según Sherritt, esta licencia es la primera de las que Gillon necesitaría para completar la compra.
La autorización que ha emitido la Ofac a la Sherritt cubre la venta, el transporte, la exportación, la entrega y el pago del combustible, e incluye al proveedor, a los bancos, a los operadores de buques y a las aseguradoras que participen
La autorización que ha emitido la Ofac a la Sherritt cubre la venta, el transporte, la exportación, la entrega y el pago del combustible, e incluye al proveedor, a los bancos, a los operadores de buques y a las aseguradoras que participen. La empresa prevé que el primer cargamento zarpe este mismo trimestre del año e indica que ya está “en proceso de finalizar el envío inicial de combustible”.
Por su parte, el Gobierno cubano habría dado luz verde a estas operaciones, que implican la entrada de capital estadounidense en la Isla, según contó una fuente conocedora de las negociaciones al Miami Herald. El ministro cubano de Energía y Minas, Vicente de la O Levy confirmó parcialmente la información el pasado mes, en una entrevista a Reuters, en la que dijo que no ve inconveniente a una operación de este tipo
"Siempre hemos dejado claro que lo que la compañía estadounidense compraría son acciones de Sherritt, no de la empresa conjunta. La empresa canadiense cotiza en bolsa y cualquier inversor tiene derecho a comprar sus acciones", argumentó.
“Pero cualquier reinicio requeriría discusiones sobre cómo suministrar combustible y repuestos, y también cómo manejar los pagos por exportaciones e insumos de producción”, dijo, refiriéndose a las sanciones de Washington. “Si la intención es reanudar la producción de níquel, sería necesario resolver todos esos problemas”.