APOYO
Para ayudar a 14ymedio

El 'Anatoly Kolodkin' tiene previsto llegar este lunes a Cuba con 730.000 barriles de crudo ruso

Petróleo

Si EE UU no interviene, será la primera entrega de combustible desde enero

El experto Jorge Piñón considera que, a estas alturas del trayecto, una eventual interceptación del buque por parte de EE UU resulta poco probable. / VesselFinder
14ymedio

29 de marzo 2026 - 14:46

La Habana/Rusia ha puesto a prueba la presión de Estados Unidos sobre el suministro energético a Cuba con el envío del petrolero Anatoly Kolodkin, un buque cargado de crudo que se dirige hacia la Isla y cuya llegada a Matanzas está prevista para este lunes. El petrolero transporta unos 730.000 barriles de crudo y se encuentra este domingo al norte de Haití, a unas horas de navegación de la costa cubana, según datos de seguimiento marítimo. 

El buque cargó en el puerto ruso de Primorsk el pasado 8 de marzo. Durante su paso por el Canal de la Mancha, el petrolero fue monitorizado por la Royal Navy mientras estaba escoltado por la corbeta rusa Soobrazitelny. Después de ese tramo, ambas embarcaciones se separaron y el tanquero continuó solo hacia el Atlántico y luego hacia el Caribe.

El Anatoly Kolodkin figura en la lista de sanciones de la Ofac (Departamento del Tesoro estadounidense) desde febrero de 2024, vinculado a Sovcomflot, la mayor naviera estatal rusa, y aparece también en la lista británica de buques sancionados. 

La refinería de La Habana es una instalación antigua e ineficiente, “un almendrón del sistema de transformación industrial de Cupet”

El experto cubano en energía Jorge Piñón considera que, a estas alturas del trayecto, una eventual interceptación del buque por parte de Estados Unidos resulta poco probable. “En mi opinión ya es muy tarde. No soy un experto militar, pero si hubiera habido una confrontación con la Armada de los EE UU hubiera sido en aguas del Atlántico, con más espacio para maniobras políticas y navales”, señaló a este diario. 

Para el investigador en el Instituto de Energía de la Universidad de Texas en Austin, la cuestión central ya no es si el Anatoly Kolodkin llegará a Cuba, sino qué hará el Gobierno con el volumen limitado de combustibles que podría obtenerse de ese cargamento. Según su cálculo, de los 730.000 barriles de crudo transportados por el petrolero podrían derivarse no más de 250.000 barriles de diésel, una cantidad insuficiente para resolver la crisis, pero sí relevante para decidir prioridades. 

Piñón señala que la refinería de La Habana es una instalación antigua e ineficiente, “un almendrón del sistema de transformación industrial de Cupet”. A partir de ahí, planteó dos escenarios: que el Estado distribuya ese diésel entre sectores considerados críticos –grupos electrógenos, transporte y agricultura– o que lo conserve como reserva ante una futura escalada política o militar.

"¿Seremos tan ingenuos en pensar que el Gobierno no se va a quedar con una cantidad importante de diésel para sus propias reservas, en vez de suministrarlo a quienes más lo necesitan para su sostén?".

En cualquier caso, agrega el experto, "el proceso de refinación tomará entre 15 y 20 días y se necesitará unos cinco a diez días más para repartir el combustible".

La aproximación del 'Anatoly Kolodkin' ha sido seguida con atención porque, aunque no resolverá la crisis, podría ofrecer un alivio parcial y temporal

La llegada de este cargamento coincide con una etapa crítica para Cuba. La Isla no ha recibido petróleo desde enero –la última entrega de crudo llegó desde México con el Ocean Mariner–, una interrupción que ha agravado la crisis energética y ha hecho más visible la dependencia externa del país. La falta de combustible ha afectado al transporte, la generación eléctrica, la distribución de mercancías y la vida diaria de millones de personas.

La fragilidad del sistema eléctrico, que lleva años sin mantenimiento adecuado, se ha agravado a raíz del cerco petrolero decretado por EE UU en enero. Cuba ha sufrido siete apagones generales desde octubre de 2024, incluidos dos en marzo de este año, una secuencia que confirma el deterioro de la red y la falta de capacidad de respaldo. La Habana ha intentado contener el impacto con medidas de emergencia. El Gobierno ha impuesto la venta en dólares al público y un racionamiento estricto de la gasolina, el transporte público se ha reducido y algunos servicios han sido recortados. En ese contexto, la aproximación del Anatoly Kolodkin ha sido seguida con atención porque, aunque no resolverá la crisis, podría ofrecer un alivio parcial y temporal.

El trasfondo inmediato de esta operación es la ruptura del suministro regular desde Venezuela. Desde el 3 de enero, Cuba perdió a su principal benefactor petrolero regional, a raíz de la captura de Nicolás Maduro por EE UU, y desde entonces no ha vuelto a recibir combustible de Caracas. 

Aunque México ha mantenido donaciones y ayuda humanitaria, no ha retomado los cargamentos de petróleo o combustibles hacia la Isla

México tampoco ha llenado ese espacio. Aunque ha mantenido donaciones y ayuda humanitaria, con envíos de alimentos, medicinas y otros insumos, no ha retomado los cargamentos de petróleo o combustibles hacia la Isla. La cautela mexicana se produce en medio de las amenazas de Donald Trump de imponer aranceles a cualquier país que envíe petróleo a Cuba, una advertencia que ha elevado el costo político de cualquier intento de suministro.

La experiencia reciente muestra además que no todos los envíos logran completar su ruta. El antecedente más claro es el del Sea Horse, un tanquero con bandera de Hong Kong (China) que transportaba unos 200.000 barriles de diésel de origen ruso inicialmente destinados a Cuba. Ante el riesgo de una confiscación por la Armada estadounidense desplegada en el Caribe, el buque cambió rumbo hacia Trinidad y Tobago y finalmente apareció en aguas venezolanas tras pasar semanas varado en el Atlántico. El caso evidenció hasta qué punto la presión de Washington puede frustrar un envío incluso cuando ya está en marcha.

Si finalmente el Anatoly Kolodkin logra atracar y descargar en Matanzas –o se detiene antes en la bahía de Nipe (Holguín) para trasvasar su carga a la flotilla de tanqueros cubanos–, nadie duda de que será el resultado de una decisión tomada por EE UU y que será presentado como un gesto humanitario.

4 Comentarios
Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último