A Granel, la mipyme mimada por el régimen, vende agua además de combustible
La Habana
Un empleado confirma a este diario que las pipas están disponibles de inmediato en La Habana por 100 dólares
La Habana/La mipyme de capital extranjero A Granel sigue creciendo de manera imparable y diversifica sus negocios. Tras convertirse en la primera empresa privada en promocionarse como vendedora de combustible importado de EE UU en La Habana, ahora acaba de incursionar en el que se vislumbra como otro de los campos más lucrativos del comercio: la venta de agua por pipas. Todo ello después de hacer historia al convertirse en el primer patrocinador deportivo de un equipo en Cuba, los Industriales, que llevan su logotipo en la camiseta de esta 65 Serie Nacional de Béisbol.
La sorpresa la dio la compañía el pasado 28 de octubre, cuando publicó un post en su cuenta de Instagram anunciando el nuevo servicio con el eslogan “¡Que el agua nunca te falte!”. La oferta va dirigida a todo tipo de clientes –hogares, negocios, instituciones y obras– y el cartel incluye un número de teléfono al que dirigirse vía WhatsApp. “Pide tu servicio hoy”, indica.
La disponibilidad es inmediata, según pudo comprobar 14ymedio, que consultó a través de ese canal a la empresa por el precio de una pipa para dos municipios de La Habana, Cerro y Guanabacoa. En ambos casos la respuesta fue afirmativa: por cien dólares se puede conseguir el agua potable en la puerta del domicilio, aunque el operador no fue muy claro en cuanto a la cantidad que se entrega, dando a entender que hasta llenar todos los recipientes de los que dispone el cliente.
Una reportera de este diario también se acercó a la nave de la empresa este lunes, pero, aunque la tarde no estaba muy avanzada, el local estaba cerrado. Impresionaba, desde fuera, la fuerte iluminación de la zona pese a ser aún de día. El recinto cuenta con unos potentes reflectores que contrastan con una capital en permanente apagón. Además de los isotanques, ya conocidos, al fondo se podía distinguir un camión cisterna, protagonista del nuevo negocio.
En la entrada, un enorme cartel con el logo de la empresa va precedido de las palabras “Todos somos [A Granel]”, un lema tan cercano al oficialismo como la propia mipyme, que este domingo anunciaba también surtidores de gasolina propios. “Contamos con nuestra propia estación de combustible, donde puedes abastecer directamente tu vehículo o llevar el combustible en tus propios recipientes. Gasolina y diésel disponibles, con excelentes precios”, indica la publicación. Como es habitual, ni dirección, ni precios ni ninguna otra información para la población, que pregunta con insistencia y malestar.
Pero es el agua lo que ha colmado la paciencia de los usuarios. “La única duda que tengo ahora es: ¿De dónde sale esa agua? ¿No se supone que no hay bombeo, por las razones que sean? ¿Dónde se cargan esas pipas?”, protestaba un comentarista en redes. “Te crean la necesidad y luego te venden la solución”, espeta otro. Este lunes, el presidente Miguel Díaz-Canel dijo públicamente que Cuba sigue siendo socialista –“la empresa estatal no es un actor residual ni un apéndice del aparato administrativo, sino que es el sujeto principal de la economía nacional y el eslabón fundamental” – pero la población lo pone más que en duda.
“O sea, ahora todo en Cuba es privado. Genial, un paso hacia el capitalismo. Y ahora pregunto: ¿cuándo van a empezar a subir los salarios para que el cubano de a pie pueda comprarle a los privados? ¡Que absurdo todo!”, señala otra usuaria a A Granel.
No muy lejos de la sede de la mipyme se encuentra una de las oficinas de Aguas de La Habana en la que, según fuentes de este diario, es necesario hacer cola, ser insistente y ofrecer un dinero al empleado si se quiere obtener el mismo servicio por el que A Granel cobra 100 dólares.
La crisis del agua está favoreciendo el negocio también en los pequeños comercios. Como contó este lunes14ymedio, en Luyanó se venden cinco litros por 2.000 pesos (2,2 dólares al tipo de cambio actual), mientras que el litro está a 400 (0,40 dólares). “Hoy yo llamé a Aguas de La Habana a las 4 de la tarde y la operadora me dijo que ponían el agua a las 4:30. Esperé hasta las 5, vuelvo a llamar y la operadora me contesta que era para la zona de al lado”, cuenta un vecino del municipio Diez de Octubre. “Me molesté tanto… porque más de una semana sin agua ni para tomar es como que te condenan a morir”.
El Gobierno situó hace justo un mes en 2,7 millones los consumidores con afectaciones totales o parciales en el suministro de agua, la misma cantidad que el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Inrh) reconoció a finales de mayo, lo que supone que el problema, lejos de mejorar, como mínimo se mantiene igual. En este contexto, con un 28% de la población sin un servicio esencial, una nueva oportunidad le llega A Granel, cuyos inversores y propietarios son aún un misterio por conocer, aunque sus lazos con el régimen son una sospecha cada vez más extendida.